FRESENPTDESRB
ProgramaciónConciertosBalletÓperaDocumentalDestacadosQuiénes somosGrupo EurochannelEscríbanosBuscar

Inicio  /  Obras y artistas

ópera

Pagliacci: argumento, historia y música

Pagliacci es una ópera en un prólogo y dos actos de Ruggero Leoncavallo, estrenada en Milán en 1892. Es la ópera del payaso por excelencia: cuenta la historia de Canio, actor de una compañía ambulante que descubre la infidelidad de su esposa Nedda y la mata en pleno espectáculo. Obra central del verismo italiano, debe buena parte de su fama al aria "Vesti la giubba" y a la frase final "La commedia è finita".

Argumento

Prólogo. Antes de que suba el telón, Tonio, uno de los cómicos, se dirige al público. Anuncia que la historia que van a ver no es pura ficción: los actores son personas de carne y hueso, con pasiones y dolores reales.

Acto primero. Una compañía de cómicos ambulantes llega a un pueblo de Calabria. Canio, el jefe de la compañía, anuncia la función de la noche. Su esposa Nedda, cansada de sus celos, rechaza con violencia el cortejo de Tonio, el bufón deforme de la compañía. Nedda tiene en realidad un amante, el joven aldeano Silvio, con quien planea huir esa misma noche. Tonio los sorprende y avisa a Canio, que llega a tiempo de oír la despedida de los amantes, aunque Silvio escapa sin ser reconocido. Nedda se niega a revelar su nombre. Destrozado, Canio debe sin embargo vestirse para la función y canta "Vesti la giubba": el payaso tiene que reír aunque el corazón se le rompa.

Acto segundo. El público del pueblo asiste a la comedia, que reproduce con crueldad la situación real: Colombina (Nedda) engaña a Pagliaccio (Canio) con Arlequín. Canio pierde poco a poco la frontera entre el teatro y la vida y exige a Nedda el nombre de su amante. Ante su negativa, la apuñala en escena; Silvio, que acude a socorrerla, muere también. Canio deja caer el cuchillo y pronuncia las palabras finales: "La commedia è finita".

El estreno y el verismo

Leoncavallo escribió él mismo el libreto y afirmó haberse inspirado en un crimen real ocurrido en Calabria durante su infancia. Compuso la obra tras el éxito de Cavalleria rusticana de Mascagni (1890), que había abierto el camino del verismo: óperas breves, de pasiones violentas y ambientes populares. Pagliacci se estrenó el 21 de mayo de 1892 en el Teatro Dal Verme de Milán, bajo la dirección de un joven Arturo Toscanini, y fue un éxito inmediato.

Desde fines del siglo XIX, Pagliacci y Cavalleria rusticana suelen representarse juntas en una misma velada, un programa doble conocido en el mundo del teatro como "Cav y Pag". Es el único título de Leoncavallo que se mantiene con firmeza en el repertorio internacional.

La música

La partitura concentra en poco más de una hora algunos de los momentos más conocidos de la ópera italiana. El prólogo de Tonio, "Si può?", es una pieza de bravura para barítono. Nedda tiene su balada "Stridono lassù", en la que envidia la libertad de los pájaros. El punto culminante es "Vesti la giubba", el lamento de Canio, una de las arias de tenor más célebres de todo el repertorio, grabada por Caruso y por todos los grandes tenores posteriores.

En el segundo acto, Leoncavallo superpone dos planos musicales: la música ligera, casi de opereta, de la comedia dentro de la comedia, y el drama real que la desborda. El contraste entre el minué fingido y el grito de Canio, "No, Pagliaccio non son", produce uno de los finales más intensos del teatro lírico.

Por qué verla hoy

Pagliacci sigue funcionando porque su tema no envejece: la distancia entre la máscara pública y el dolor privado. En apenas dos actos, la obra ofrece un retrato despiadado de los celos y una reflexión sobre el oficio de actuar. Su brevedad y su intensidad la vuelven ideal para quien nunca ha visto una ópera.

Allegro Spatial programa regularmente las grandes óperas del repertorio; consulte la programación del canal.

Vea también