FRESENPTDESRB
ProgramaciónConciertosBalletÓperaDocumentalDestacadosQuiénes somosGrupo EurochannelEscríbanosBuscar

Inicio  /  Obras y artistas

obra

Carmina Burana: qué significa y de qué trata

Carmina Burana significa, en latín, canciones de Beuern. Es el nombre de un manuscrito medieval hallado en el monasterio bávaro de Benediktbeuern, con poemas escritos por clérigos y estudiantes entre los siglos XI y XIII. En 1936, Carl Orff eligió una veintena de esos textos y compuso con ellos una cantata escénica sobre la fortuna, la primavera, la taberna y el amor. Se estrenó en Fráncfort en 1937. Su coro inicial, O Fortuna, es hoy una de las páginas más reconocibles de toda la música clásica.

Un manuscrito medieval como punto de partida

El manuscrito de Benediktbeuern fue descubierto en 1803, cuando el monasterio fue secularizado. Reúne más de doscientos poemas escritos sobre todo en latín, con pasajes en alemán medieval y en francés antiguo. Sus autores eran clérigos y estudiantes errantes, los llamados goliardos, que cantaban al vino, al amor y al azar, y se burlaban de las costumbres de su tiempo.

La colección se publicó en 1847 con el título Carmina Burana, que le dio el filólogo Johann Andreas Schmeller. Orff conoció esos textos en 1934 y quedó impresionado por su fuerza directa. Con la ayuda del joven latinista Michel Hofmann seleccionó y ordenó los poemas que forman la obra.

De qué trata: la rueda de la fortuna

La cantata se abre y se cierra con el mismo coro, O Fortuna, una invocación a la suerte que gobierna la vida humana. Esa forma circular imita la rueda de la fortuna medieval: lo que sube, baja; quien hoy reina, mañana cae. Entre esos dos pilares se despliegan tres partes.

La primera, Primo vere, celebra la primavera y las danzas en el prado. La segunda, In taberna, es el mundo de los bebedores y los jugadores, con su humor áspero. La tercera, Cour d'amours, habla del deseo y del amor, desde la timidez hasta la entrega. No hay un argumento con personajes: es una sucesión de cuadros sobre la condición humana.

La música: ritmo, coro y claridad

Orff renunció al desarrollo sinfónico tradicional y apostó por la repetición, el ritmo y la melodía desnuda. La orquesta es grande, con una percusión abundante y dos pianos, pero se usa con precisión casi teatral. El coro lleva el peso principal, junto a un coro de niños y tres solistas: soprano, tenor y barítono.

Hay momentos de lirismo puro, como In trutina, y otros de ironía extrema, como el canto del cisne que se asa en la taberna, escrito en un registro agudísimo para el tenor. Esa mezcla de fuerza primitiva y refinamiento explica que la obra funcione igual de bien en la sala de conciertos y en el teatro.

Por qué escucharla completa

O Fortuna aparece en películas y publicidades, pero suele escucharse fuera de contexto. La cantata completa dura alrededor de una hora y revela un arco mucho más rico: la energía del comienzo se transforma en danza, en sátira y en ternura antes de volver al punto de partida.

Orff la concibió como espectáculo escénico, con movimiento e imágenes. Por eso Carmina Burana ha inspirado a numerosos coreógrafos, y verla bailada es una de las maneras más fieles de acercarse a la idea original del compositor.

En Allegro Spatial, Carmina Burana está en catálogo en la versión coreografiada por Edward Clug con el ballet y los conjuntos del SNG Maribor.

Vea también