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¿Quién escribió Las cuatro estaciones? Vivaldi, y Piazzolla le respondió

Las cuatro estaciones fueron escritas por Antonio Vivaldi, compositor y violinista veneciano. Son cuatro conciertos para violín y orquesta de cuerdas, publicados en Ámsterdam en 1725 dentro de su opus 8, Il cimento dell'armonia e dell'inventione. Cada concierto sigue un soneto que describe una estación del año. Dos siglos y medio más tarde, Astor Piazzolla compuso en Buenos Aires Las cuatro estaciones porteñas, cuatro piezas de tango que hoy suelen programarse junto a las de Vivaldi.

Vivaldi y la música que describe

Vivaldi trabajó buena parte de su vida en Venecia, donde enseñaba violín en el Ospedale della Pietà, una institución para niñas huérfanas famosa por su orquesta. Las cuatro estaciones son el ejemplo más logrado de su gusto por la música descriptiva: cada concierto va acompañado de un soneto, quizás escrito por el propio compositor, y la partitura indica con precisión qué imagen ilustra cada pasaje.

Cada estación es un concierto en tres movimientos, rápido, lento y rápido, donde el violín solista dialoga con la orquesta. La colección fue un éxito inmediato en toda Europa y sigue siendo una de las obras más grabadas del repertorio.

Qué se escucha en cada estación

En La primavera cantan los pájaros, murmura un arroyo y estalla una tormenta pasajera. El verano es tensión y bochorno: el movimiento final desata una tempestad de granizo que arrasa los campos. El otoño celebra la cosecha con una danza de campesinos, el sueño de los bebedores y una cacería.

El invierno es el más audaz: cuerdas que tiritan como dientes castañeteando, lluvia que cae en pizzicato y pasos que resbalan sobre el hielo. Pocas obras del barroco narran tanto con tan pocos medios.

Las cuatro estaciones porteñas de Piazzolla

Entre 1965 y 1970, Astor Piazzolla compuso cuatro piezas para su quinteto de bandoneón, violín, piano, guitarra eléctrica y contrabajo: Verano porteño, Otoño porteño, Primavera porteña e Invierno porteño. No nacieron como ciclo, pero juntas retratan el paso del año en Buenos Aires con el lenguaje del tango nuevo.

El compositor ruso Leonid Desyatnikov las arregló más tarde para violín y orquesta de cuerdas, entretejiendo citas de Vivaldi. Esa versión hizo habitual escuchar en un mismo concierto las estaciones de Venecia y las de Buenos Aires.

Por qué escucharlas juntas

El diálogo entre Vivaldi y Piazzolla funciona porque los dos parten de la misma idea, describir el año con música, desde mundos opuestos: el barroco veneciano y el tango porteño. Además, los hemisferios están invertidos: cuando en Venecia es verano, en Buenos Aires es invierno, y algunos intérpretes juegan con ese espejo al ordenar el programa.

Escuchadas en conjunto, las ocho estaciones muestran cuánto puede viajar una idea musical a través de los siglos y de los continentes sin perder frescura.

En Allegro Spatial, Las cuatro estaciones de Vivaldi están en catálogo en una versión con la violinista Sylvia Huang.

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