Foto: Jens Gerber · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons
El canal internacional de la música clásica, en 4K Ultra HD y sonido espacial, disponible a través de su operador en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Uruguay. Deje su correo y reciba cada mes los Destacados y los estrenos. ¿Vive en México, España, Centroamérica u otro país aún sin cobertura? Le avisaremos personalmente en cuanto Allegro Spatial llegue a donde vive.
Un solo correo al mes, nada más.
En Leipzig, la ciudad de Bach, una divisa latina preside la sala de conciertos: Res severa verum gaudium, la verdadera alegría es cosa seria. Es el lema de la Gewandhaus y de su orquesta, la formación de tradición civil más antigua del mundo, activa desde 1743.
El nombre guarda la memoria del origen: Gewandhaus significa casa de los paños, porque el primer hogar estable de la orquesta, en 1781, fue una sala habilitada en el edificio gremial de los comerciantes textiles. Que una orquesta naciera de la burguesía ilustrada y no de una corte era entonces una novedad radical: en Leipzig, la música fue desde el principio asunto de ciudadanos.
A aquella primera sala siguió una segunda, joya acústica destruida en la Segunda Guerra Mundial, y en 1981 la tercera y actual, moderna y luminosa, en la Augustusplatz. Tres edificios, una sola continuidad: la del público de Leipzig, que lleva más de dos siglos y medio acudiendo a escuchar a su orquesta con una fidelidad que es ya patrimonio de la ciudad.
De todos los maestros que han dirigido aquí, ninguno dejó una huella como Felix Mendelssohn, Gewandhauskapellmeister desde 1835: elevó la orquesta a la cima de Europa, resucitó la música de Bach y Schubert y estrenó páginas mayores del romanticismo, como su propia Sinfonía escocesa o el Concierto para violín que sigue siendo emblema de la casa. Su estatua monta guardia cerca de la sala.
La lista de estrenos históricos de la orquesta quita el aliento, y el título de Gewandhauskapellmeister sigue siendo uno de los más venerables de la música. Su sonido, oscuro, compacto, de una nobleza casi litúrgica, se transmite de generación en generación como un idioma familiar. Escuchar a la Gewandhaus es escuchar la historia de la música interpretada por sus propios herederos.
En Allegro Spatial, los conciertos de la Orquesta de la Gewandhaus traen a domicilio la severa alegría de Leipzig.