Los Tres Tenores son José Carreras, Plácido Domingo y Luciano Pavarotti. Cantaron juntos por primera vez el 7 de julio de 1990 en las Termas de Caracalla, en Roma, la víspera de la final del Mundial de Italia 90, con Zubin Mehta en el podio. Aquella noche al aire libre unió a las tres voces más famosas de la ópera de su tiempo y produjo la grabación de música clásica más vendida de la historia.
José Carreras nació en Barcelona en 1946 y se destacó desde joven por la belleza lírica de su timbre. Plácido Domingo, nacido en Madrid en 1941 y criado en México, construyó una carrera de una amplitud excepcional, con más de cien papeles en escena. Luciano Pavarotti, nacido en Módena en 1935, fue la voz italiana por excelencia, célebre por la claridad de sus agudos.
Hacia 1990, los tres llevaban décadas en los principales teatros del mundo. Verlos compartir un mismo escenario parecía improbable: eran, en teoría, rivales.
La cita tuvo un motivo emotivo: celebrar el regreso de Carreras a los escenarios tras superar una leucemia, y recaudar fondos para su fundación contra esa enfermedad. El marco fue extraordinario: las ruinas de las Termas de Caracalla, unos baños romanos del siglo III, convertidas en escenario al aire libre.
Zubin Mehta dirigió a las orquestas del Maggio Musicale Fiorentino y del Teatro de la Ópera de Roma ante miles de espectadores presentes y una audiencia televisiva mundial, atraída también por la final del Mundial que se jugaba al día siguiente.
Cada tenor cantó por separado arias de ópera y canciones. Sonaron páginas de Puccini, entre ellas E lucevan le stelle por Domingo y Nessun dorma por Pavarotti, junto a canciones napolitanas y melodías populares. El cierre reunió a los tres en un popurrí arreglado por el argentino Lalo Schifrin, con temas como Maria, Memory y O sole mio.
Como bis, los tres cantaron juntos Nessun dorma, convertido desde entonces en el himno oficioso del trío y en una de las páginas de ópera más reconocidas por el gran público.
El disco del concierto, In Concert, se convirtió en el álbum de música clásica más vendido de todos los tiempos. El formato se repitió en las finales de los Mundiales de 1994 en Los Ángeles, 1998 en París y 2002 en Yokohama.
Más allá de las cifras, Caracalla demostró que la ópera podía llegar a un público masivo sin renunciar a su nivel. Muchos aficionados de hoy escucharon ópera por primera vez gracias a esa noche romana.
La programación de Allegro Spatial reserva un lugar constante a las grandes voces de la ópera y a los conciertos que la acercan a nuevos públicos.