Turandot es la última ópera de Giacomo Puccini, estrenada en 1926 en el Teatro alla Scala de Milán, después de la muerte del compositor. En una China legendaria, la princesa Turandot somete a sus pretendientes a tres enigmas: quien falla es decapitado. El príncipe Calaf los resuelve y le propone a su vez un desafío: descubrir su nombre antes del alba. De esa espera nocturna nace "Nessun dorma", el aria más célebre de la obra.
Acto I. En Pekín, un mandarín proclama la ley: la princesa Turandot se casará con el pretendiente de sangre real que resuelva tres enigmas; quien falle morirá. Entre la multitud, el príncipe desterrado Calaf reencuentra a su padre Timur y a la esclava Liù, que lo ama en secreto. Pese a las súplicas de ambos y a la ejecución del príncipe de Persia, Calaf, deslumbrado por Turandot, golpea el gong y se presenta como pretendiente.
Acto II. Los ministros Ping, Pang y Pong comentan con ironía la serie de ejecuciones. Ante la corte, Turandot explica su frialdad: venga a una antepasada ultrajada por un invasor extranjero. Plantea los tres enigmas y Calaf los resuelve uno a uno. Cuando la princesa suplica al emperador que no la entregue, Calaf le ofrece una salida: si ella descubre su nombre antes del amanecer, él aceptará morir.
Acto III. Nadie duerme en Pekín: Turandot ordenó averiguar a cualquier precio el nombre del extranjero. Calaf aguarda confiado en "Nessun dorma". Los guardias arrastran a Timur y a Liù; para proteger el secreto, Liù declara ser la única que conoce el nombre, resiste la tortura y se quita la vida. Calaf besa a Turandot y le revela su nombre. Ella, transformada, anuncia ante la corte que el nombre del extranjero es Amor.
Puccini trabajó en Turandot desde 1920, sobre un libreto de Giuseppe Adami y Renato Simoni basado en la fábula teatral de Carlo Gozzi. Murió en 1924 sin haber terminado el dúo final, que Franco Alfano completó a partir de sus bocetos. En el estreno, el 25 de abril de 1926 en la Scala, Arturo Toscanini detuvo la función en el punto exacto donde se interrumpía la partitura de Puccini, en homenaje al compositor.
La partitura combina una orquesta suntuosa, grandes masas corales y melodías chinas auténticas, como la canción Mo Li Hua, asociada a la princesa. Turandot se presenta con el relato "In questa reggia"; Liù conmueve en "Signore, ascolta" y en "Tu che di gel sei cinta". "Nessun dorma", con su famosa nota final, se convirtió en un emblema del canto de tenor mucho más allá de la ópera.
Turandot cierra la historia de la gran ópera italiana con una escala casi cinematográfica. El contraste entre la princesa de hielo y la ternura de Liù, y la tensión entre el rito y la emoción, sostienen la obra más allá de su aria famosa. Verla completa permite entender de dónde viene "Nessun dorma" y qué se juega en esa noche.
Una producción de Turandot en tres actos figura en el catálogo de Allegro Spatial; los detalles están en su ficha.