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documental

Blue Note: el sello que grabó el jazz moderno

Blue Note es un sello discográfico de jazz fundado en Nueva York en 1939 por Alfred Lion, al que pronto se sumó Francis Wolff. Los dos habían emigrado de Berlín huyendo del nazismo. En sus sesiones se grabaron discos decisivos de Thelonious Monk, Art Blakey, John Coltrane y Herbie Hancock, y sus portadas diseñadas por Reid Miles definieron una estética. Pocos sellos resumen tan bien la historia del jazz moderno.

Dos emigrados de Berlín

Alfred Lion descubrió el jazz de adolescente en Berlín. Instalado en Nueva York, asistió en diciembre de 1938 al concierto From Spirituals to Swing en el Carnegie Hall y semanas después organizó su primera sesión de grabación, con los pianistas de boogie-woogie Albert Ammons y Meade Lux Lewis. Así nació Blue Note, en enero de 1939.

Ese mismo año llegó desde Berlín su amigo de juventud Francis Wolff, fotógrafo. Juntos dirigieron el sello durante décadas, con un lema que era también una promesa: lo mejor del jazz desde 1939. Uno de sus primeros éxitos fue el Summertime del clarinetista y saxofonista soprano Sidney Bechet.

De Monk al hard bop

Blue Note fue el primer sello que grabó extensamente a Thelonious Monk, entre 1947 y 1952, cuando su música todavía desconcertaba a buena parte de la crítica. Esa apuesta definió el carácter de la casa: grabar a los músicos en los que creía, antes de que el público los alcanzara.

En los años cincuenta y sesenta, el sello se volvió sinónimo de hard bop: Art Blakey y sus Jazz Messengers, Horace Silver, Lee Morgan y su éxito The Sidewinder, el Blue Train de John Coltrane, los discos de Herbie Hancock como Maiden Voyage. Buena parte del canon del jazz moderno lleva su etiqueta.

Un sonido y una imagen

El sonido Blue Note debe mucho al ingeniero Rudy Van Gelder, que grababa en su estudio de Nueva Jersey con una nitidez y una calidez reconocibles al instante. Lion pagaba además días de ensayo antes de cada sesión, un lujo inusual que se escucha en la precisión de los discos.

La imagen la crearon Reid Miles, autor de cientos de portadas de tipografía audaz y composición casi arquitectónica, y Francis Wolff, cuyas fotografías de sesión, en blanco y negro, fijaron para siempre el aspecto del jazz de esos años. Esas tapas se estudian hoy en las escuelas de diseño.

Caídas y regresos

Lion y Wolff vendieron el sello a mediados de los años sesenta y la marca fue apagándose hasta quedar casi inactiva. En 1985 fue relanzada bajo la dirección de Bruce Lundvall, que reeditó el catálogo y firmó nuevos artistas.

En 2002, el éxito mundial de Norah Jones abrió otra etapa, y desde 2012 el productor Don Was conduce la casa, que sigue grabando a figuras actuales del jazz. La historia de sus fundadores, dos emigrados que hicieron de una pasión un catálogo, ha inspirado libros y documentales.

Los documentales musicales de Allegro Spatial recorren también estas historias en las que el jazz y la música clásica se encuentran.

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