Andrea Bocelli: Love in Portofino es un concierto filmado en 2013 en la plazoleta del puerto de Portofino, en la Riviera italiana. El tenor toscano, acompañado por orquesta, recorre allí clásicos de la canción romántica internacional ligados a su álbum Passione. El film alterna las canciones con imágenes del pueblo y momentos de intimidad, y muestra la faceta de Bocelli más cercana a la canción popular.
Portofino es un antiguo pueblo de pescadores de la costa de Liguria, con una pequeña plaza abierta sobre el puerto. Allí se montó, en 2013, un escenario para un concierto nocturno de formato reducido, filmado para cine y video.
La cercanía del público, las luces sobre el agua y la escala del lugar dan al film un clima distinto al de los grandes estadios donde suele presentarse el tenor. Es un Bocelli de cámara, en el sentido más amable del término.
El programa se apoya en Passione, el álbum de canciones románticas que Bocelli publicó ese mismo año, producido por David Foster. Suenan clásicos mediterráneos y latinos, entre ellos Love in Portofino, la canción que da título a la velada, junto a títulos tan difundidos como Bésame mucho.
Es un repertorio que el cantante conoce desde sus años de piano bar, cuando se ganaba la vida cantando este tipo de canciones, y esa familiaridad se nota en la naturalidad de las versiones.
Nacido en 1958 en Lajatico, en la Toscana, Bocelli perdió por completo la vista a los doce años. Estudió derecho y se ganó la vida como cantante de piano bar, hasta que una maqueta suya llegó a Luciano Pavarotti a comienzos de los años noventa.
En 1994 ganó la categoría de nuevos valores del Festival de San Remo y al año siguiente presentó Con te partirò, que en su versión con Sarah Brightman, Time to Say Goodbye, se convirtió en uno de los mayores éxitos de ventas de la música europea. Desde entonces ha llevado su voz a teatros y estadios de todo el mundo, con decenas de millones de discos vendidos.
La carrera de Bocelli transcurre entre dos mundos: el repertorio lírico, que ha grabado y llevado a escena, y la canción popular italiana e internacional, con la que llegó al gran público. Love in Portofino pertenece de lleno al segundo, y es una de sus expresiones más cuidadas.
Una década después de su estreno, el film conserva su atractivo: un lugar único, un repertorio querible y un intérprete que ha hecho de la emoción directa su territorio.
Los conciertos filmados en escenarios singulares, como este, forman parte del espíritu de la programación de Allegro Spatial.