Iolanta, Op. 69, ópera en un acto de Piotr Ilich Tchaikovsky (1840-1893) sobre libreto ruso de su hermano Modest, basado en la pieza danesa en un acto de Henrik Hertz titulada Kong Renés Datter (La hija del rey Renato). La obra fue traducida por Fiodor Miller y adaptada por Vladimir Zotov, siendo estrenada el 18 de diciembre de 1892 en el Teatro Mariinski de San Petersburgo. Llega en esta producción desde la Ópera Estatal de Viena, con Sonya Yoncheva en el rol protagonista, junto a las voces de Dmytro Popov, Boris Pinkhasovich, Ivo Stanchev, Monika Bohinec, Simonas Strazdas, Daniel Jenz, Maria Nazarova y Daria Sushkova. Les acompañan el Coro y la Orquesta de la Ópera Estatal de Viena, con dirección musical de Tugan Sokhiev. Evgeny Titov se encarga de la dirección de escena, con escenografía de Rufus Didwiszus, vestuario a cargo de Annemarie Woods, Martin Gebhardt en la iluminación y coreografía de Otto Pichler.
Compuesta después de terminar La dama de picas –uno de sus grandes títulos operísticos–, en un período en el que Tchaikovsky estaba preocupado por la posibilidad de perder su inspiración después de tan magno proyecto. Comenzó Iolanta con el dueto final en junio de 1891, y a pesar de sus preocupaciones, terminó la composición en septiembre y la orquestación en noviembre. La recepción del público fue bastante favorable, aunque el autor ruso no quedó especialmente satisfecho, pues sentía que se estaba repitiendo a sí mismo, especialmente cuando lo comparaba con su obra anterior, La hechicera. El estreno de la ópera compartió programa doble con el último y celebérrimo ballet del compositor, El cascanueces. La obra se traslada al siglo XV y a unas montañas del sur de Francia para narrar la historia de Iolanta, una joven ciega de nacimiento a la que nunca nadie le ha hablado de su condición. Después de que Almeric anuncie la llegada del rey, Bertrand le da instrucciones: no debe hablar con Iolanta de la luz ni decirle que su padre es el rey. Iolanta está prometida a Roberto, quien también ignora que es ciega. El rey llega con un médico que asevera que Iolanta puede ser curada, pero sólo si se entera de su condición y desea ver. El rey rechaza el tratamiento, temiendo por la felicidad de Iolanta. En una partida de caza, Roberto y Vaudémont se pierden y van hacia el jardín del palacio, donde encuentran a la joven. Roberto, convencido de que es una bruja, se va a la búsqueda de su séquito.
Vaudémont permanece y se da cuenta de su ceguera. Los dos jóvenes se enamoran, después de que Vaudémont le haya explicado la luz y el color. Ambos son descubiertos. Vaudémont jura su amor, afirmando que no le importa que sea ciega. El rey está furioso con aquel que le ha revelado el secreto a su hija, pero el médico interviene diciendo que ahora que Iolanta desea ver, puede ser curada. Sin embargo, el rey amenaza de muerte a Vaudémont si el tratamiento del médico falla. Roberto vuelve, y manifiesta que se ha enamorado de otra.
El rey cancela el compromiso con Roberto y da la mano de Iolanta a Vaudémont. El remedio funciona y Iolanta finalmente logra ver. Ópera en un acto de P.I. Tchaikovsky [Ópera Estatal de Viena] Iolanta, de P.I. Tchaikovsky, con S. Yoncheva, D. Popov, B. Pinkhasovich, I. Stanchev, M. Bohinec, S. Strazdas, D. Jenz, M. Nazarova; E. Titov (dir. escena) ; Coro y Orquesta Ópera Estatal de Viena | T. Sokhiev. Ópera Estatal, Viena. 2020.


