Thomas Macho recorre los lugares de Bruckner en Alta Austria y Viena, con testigos de época y grandes directores, para desentrañar las contradicciones del carácter y de la música del compositor.

El «músico de Dios» y un carácter difícil de descifrar
Filme que se centra en una de las grandes figuras del Romanticismo europeo, con reflexiones e interpretaciones de algunos de los máximos valedores de su obra. El tópico del «músico de Dios», de las sinfonías escritas «para mayor honor del Señor», parece no corresponderse en absoluto con el difícil carácter de Bruckner. La personalidad de este hombre es tan compleja e inquietante como su música.
Para hacer tangibles las contradicciones del carácter del compositor austríaco, este documental deja que aparezcan personas que conocieron personalmente al compositor: hay numerosos testigos oculares e informes contemporáneos que pintan cuadros muy contradictorios de Bruckner; se permite, por tanto, que estos reporteros cuenten sus historias.
Testigos de época y un viaje por los lugares de Bruckner
Esos testigos contemporáneos del autor son Martina Ebm, Brigitte Kren, Wolfgang Hübsch, Fritz Karl y Erwin Steinhauer. El material procede exclusivamente de fuentes auténticas. Trata la contradictoria imagen que Bruckner tenía de sí mismo, de sus acentuadas neurosis, de su religiosidad ingenua y absolutamente inquebrantable; pero también de sus excesos con la comida y la bebida, de su extraño aspecto y porte y de su capacidad para sufrir ante las críticas hirientes de sus adversarios. Y, por supuesto, su grotesca relación con mujeres (en su mayoría muy jóvenes).
El escritor y actor de Josefstadt Michael Dangl y la podcaster y periodista musical alemana Marie König buscan respuestas en su viaje conjunto tras las huellas del compositor a los «lugares de Bruckner» en Alta Austria y Viena: por ejemplo, la famosa Abadía de San Florián, la casa natal de Bruckner en Ansfelden, en el sanatorio de Bad Kreuzen, en la Musikverein de Viena…
Brahms lo llamó «bicho raro»: ¿o fue un innovador radical?
Al mismo tiempo, la película dirigida por Thomas Macho aborda el enfoque igualmente enigmático que Bruckner tenía de la música: ¿era realmente un «bicho raro» –como decía Johannes Brahms– que se desprendía de todas las convenciones sinfónicas? ¿O fue un innovador musical radical que –contra toda crítica y hostilidad– siguió desarrollando la música sinfónica y se convirtió así en pionero de Mahler, Schönberg y Shostakovich?
¿De dónde procedía su capacidad aparentemente única para improvisar en el órgano? Habilidades que le convirtieron en una aclamada estrella en Londres y París. ¿Por qué Bruckner, que por un lado seguía su propio camino de forma tan inquebrantable, por otro permitía que directores y colegas «bienintencionados» le convencieran en repetidas ocasiones para que reescribiera sus sinfonías, e incluso toleraba que otros rehicieran las suyas sin autorización? ¿Cuándo y cómo se reconoció el valor de las versiones originales y cómo permitió esto clasificar adecuadamente su obra?
Directores y fragmentos musicales en el bicentenario
En este filme documental, que celebra el segundo centenario de su nacimiento, se reflexiona sobre todo ello, contando con la presencia de los directores Christian Thielemann, Franz Welser-Möst y Markus Poschner, el virtuoso del órgano Hansjörg Albrecht y con el antiguo director de la Orquesta Filarmónica de Viena, Clemens Hellsberg.
Se ofrecen algunos fragmentos de su música, como piezas corales y pasajes de sus sinfonías, a cargo del Coro de niños de San Florián; la Filarmónica de Viena, dirigida por Christian Thielemann y Leonard Bernstein; el Coro y Orquesta de la Radio de Baviera, con dirección de John Eliot Gardiner; y la Sinfónica de la Radio de Austria, con Markus Poschner al frente.
Bruckner, organista improvisador y maestro de generaciones
Anton Joseph Bruckner (1824-1896) fue una de las figuras más innovadoras de la segunda mitad del siglo XIX, recordada sobre todo por sus sinfonías y composiciones sacras. Su música está enraizada en las tradiciones formales de Beethoven y Schubert, con influencias de la armonía y la orquestación wagnerianas. Hasta el final de su carrera, su reputación se basaba principalmente en su capacidad de improvisación al órgano. Como profesor, transmitió el sistema contrapuntístico de Simon Sechter a una generación de estudiantes vieneses entre los que se encontraban Felix Mottl, Heinrich Schenker, Franz y Josef Schalk y Ferdinand Löwe.


