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Kiri Te Kanawa: la voz que conquistó la ópera

Kiri Te Kanawa es una soprano neozelandesa nacida en Gisborne en 1944. Durante más de cuatro décadas fue una de las voces líricas más admiradas del mundo, con papeles centrales en Mozart y Richard Strauss y presencia habitual en Covent Garden, el Metropolitan y la Scala. En 1981 cantó ante cientos de millones de espectadores en la boda de Carlos y Diana. Su timbre cálido y parejo sigue siendo un punto de referencia para las sopranos líricas.

De Gisborne a Covent Garden

Nacida en 1944 en Gisborne, Nueva Zelanda, de ascendencia maorí y europea, se formó primero en Auckland con la hermana Mary Leo, una religiosa que educó a varias cantantes neozelandesas. A mediados de los años sesenta ganó los principales concursos de canto de su región y viajó a Londres para completar estudios en el London Opera Centre.

La consagración llegó en diciembre de 1971, cuando cantó la Condesa de Las bodas de Fígaro en la Royal Opera House de Covent Garden. La crítica saludó una voz nueva y una presencia escénica natural. A partir de allí se le abrieron el Metropolitan de Nueva York, la Scala de Milán y la Ópera de París.

Los papeles de una vida

Su repertorio giró en torno a Mozart y Richard Strauss. En Mozart fue Condesa, Fiordiligi y Donna Elvira; en Strauss, Arabella y la Mariscala de El caballero de la rosa, dos papeles que parecían escritos para su elegancia serena. Cantó también Desdemona en Otello de Verdi y Mimì en La bohème.

Fuera de la ópera dejó grabaciones muy difundidas: los Cuatro últimos lieder de Strauss, arias de Puccini como O mio babbino caro y, en 1984, la grabación de West Side Story dirigida por Leonard Bernstein junto a José Carreras.

Una boda vista por millones

El 29 de julio de 1981, Kiri Te Kanawa cantó Let the bright Seraphim de Haendel en la catedral de San Pablo de Londres, durante la boda del príncipe Carlos y Diana Spencer. La transmisión llegó a una audiencia mundial de cientos de millones de personas y convirtió a la soprano en un rostro conocido mucho más allá del público de ópera.

Al año siguiente fue nombrada Dama del Imperio Británico. Pocas cantantes líricas han alcanzado esa combinación de prestigio profesional y popularidad general.

Retiro y legado

Su última actuación pública como cantante tuvo lugar en 2016, y en 2017 anunció que no volvería a cantar en escena. Desde entonces se dedica a la enseñanza y a su fundación, creada para apoyar a jóvenes cantantes de Nueva Zelanda.

Su legado es doble: una discografía extensa, con registros de referencia en Mozart y Strauss, y un timbre inmediatamente reconocible, cálido y homogéneo, que sigue citándose como modelo de canto lírico.

Kiri Te Kanawa figura junto a Benjamin Bernheim en la Gala de Berlín 2025, una producción disponible en el catálogo de Allegro Spatial.

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