La pianista argentina Marcela Roggeri y el clarinetista Mariano Rey tejen un puente entre París y Buenos Aires: Ravel y Poulenc se encuentran con Piazzolla y Guastavino. Dos capitales de la música unidas por la nostalgia y la danza.
Ravel y Poulenc dialogan con Piazzolla, Guastavino y Ginastera: dos capitales unidas por la nostalgia, el salón y la danza. Roggeri, embajadora del repertorio argentino en Europa, y Rey, primer clarinete emblemático de Buenos Aires, tienden el puente con complicidad de compatriotas. El clarinete, voz porteña por excelencia desde los clubes de tango, dialoga con el piano en arreglos que hacen brillar ambos mundos: la milonga responde a la mélodie francesa.


