Mozart en esencia: la Orquesta Sinfónica de La Bella Música destila lo mejor del genio salzburgués en un programa pensado para amar a Mozart, o volver a enamorarse de él. Gracia, claridad y esa perfección que sigue siendo un misterio.
Sinfonías, oberturas y páginas concertantes: el programa destila la esencia mozartiana, esa perfección que Rossini resumió así: «Mozart no es el más grande, es el único». Una puerta de entrada ideal al genio de Salzburgo, y un reencuentro para quienes ya lo aman.


