Thierry Malandain convierte la leyenda vasca de la gruta donde dos amantes fueron sorprendidos por la marea en una danza neoclásica, carnal y de una elegancia infinita, sobre música original de Peio Çabalette.

Una gruta vasca y una danza neoclásica de elegancia infinita
Thierry Malandain, uno de los coreógrafos más poéticos de Francia, firma con La cámara del amor una obra inspirada en la leyenda de la gruta vasca donde dos amantes fueron sorprendidos por la marea. Danza neoclásica, carnal y de una elegancia infinita.
Ura y Ederra, «agua» y «belleza», en una partitura coreográfica
La leyenda vasca cuenta que los amantes Ura y Ederra fueron sorprendidos por la marea en una gruta de Biarritz; sus nombres significan «agua» y «belleza». Malandain, maestro del neoclasicismo francés, convierte el mito en una partitura coreográfica carnal y elegíaca, sobre música original de Peio Çabalette.


