El New York City Ballet llega al Teatro Real de Madrid con dos coreografías de Balanchine y una de Justin Peck: del clasicismo de Serenade al homenaje al claqué de The Times are Racing.

Una velada de ballet con tres obras en el Teatro Real
Exquisita velada de danza a cargo de una de las compañías más destacadas del mundo, con tres coreografías que recorren la danza clásica y actual estadounidense. Una magnífica y variada velada de ballet espera desde el Teatro Real de Madrid, de mano de uno de los cuerpos de baile más importantes del mundo, el New York City Ballet. Se ofrecen tres obras, dos de ellas en coreografías del clásico de la danza del siglo XX George Balanchine (1904-1983), junto a otra pieza a cargo del joven bailarín y coreógrafo estadounidense Justin Peck (1987). La Orquesta Titular del Teatro Real acompaña la función, registrada en 2023.
Serenade: la primera obra de Balanchine en Estados Unidos
La primera de las coreografías de Balanchine es Serenade, que cuenta con dirección musical de Clotilde Otranto, dirigiendo la Serenade para cuerdas en do mayor, Op. 48 de Piotr Ilich Tchaikovsky (1840-1893), con iluminación de Mark Stanley sobre el diseño original de Ronald Bates y vestuario de Karinska. Es un hito en la historia de la danza, pues fue el primer ballet original creado por Balanchine en Estados Unidos. Estrenado en 1934 por la School of American Ballet de Nueva York, es una de las obras fundamentales del repertorio del New York City Ballet, que fundó el estilo de la danza clásica estadounidense.
Balanchine concibió esta pieza como una lección de danza en escena, incorporando con humor a la coreografía sucesos inesperados, como la llegada tarde de un alumno al ensayo o una caída. En esta primera coreografía los bailarines principales son: Miriam Miller, Unity Phelan, Indiana Woodward, Russell Janzen y Aaron Sanz.
Square Dance: el folclore americano se encuentra con el ballet clásico
En su segunda coreografía, Square Dance, Balanchine combinó las tradiciones de la danza folclórica americana con el ballet clásico. Fue estrenada el 21 de noviembre de 1957 en el New York City Ballet City Center of Music and Dance. Balanchine consideraba que los dos tipos de danza, aunque muy diferentes en estilo, tenían raíces comunes y una preocupación compartida por el orden. Escribió: «El estilo americano de danza clásica, su flexible finura y riqueza de invención métrica, su magnífica preparación para el riesgo y su elevado espíritu eran algunas de las cosas que intentaba mostrar en este ballet». Llega aquí con dirección musical de Andrew Sill de fragmentos instrumentales de los compositores del Barroco italiano Arcangelo Corelli (1653-1713) y Antonio Vivaldi (1678-1741). En esta segunda coreografía destacan los nombres de Megan Fairchild y Anthony Huxley.
The Times are Racing: Justin Peck rinde homenaje al claqué
En cuanto a la pieza coreografiada por Justin Peck, titulada The Times are Racing, cuenta con los bailarines principales Tiler Peck, Roman Mejia, Harrison Coll, Peter Walker, Emilie Gerrity, Mary Thomas Mackinnon, Kristen Segin y Sebastian Villarini-Velez. Esta fue una de las creaciones más comentadas del New York City Ballet en 2017.
Es un ballet en zapatillas que creó como homenaje al claqué, concretamente al estilo de Fred Astaire y Gene Kelly, las dos grandes figuras del baile popular estadounidense del siglo XX. The Times are Racing está ambientada con música electrónica grabada de Dan Deacon, perteneciente a USA Suite, un álbum de 2012. El vestuario ha sido creado por Humberto Leon.
New York City Ballet: de Balanchine y Kirstein al Lincoln Center
El New York City Ballet (NYCB) es una compañía de ballet fundada en 1948 por el coreógrafo George Balanchine y Lincoln Kirstein. Balanchine y Jerome Robbins son considerados los coreógrafos fundadores de la compañía. Léon Barzin fue el primer director musical de esta. El ballet surgió de compañías anteriores: la Producing Company of the School of American Ballet (1934), el American Ballet (1935) y el Ballet Caravan (1936), que se fusionó en la American Ballet Caravan (1941), y de forma directa de la Ballet Society (1946).
En 1948 se convirtió en residente del New York City Center. Su éxito estuvo marcado por su traslado al Teatro Estatal de Nueva York, actual Teatro David H. Koch, diseñado por Philip Johnson según las especificaciones de Balanchine. El NYCB se convirtió en la primera compañía de ballet de Estados Unidos en tener dos sedes permanentes. Sigue teniendo el mayor repertorio de todas las compañías de ballet estadounidenses. Pone en escena sesenta ballets en sus temporadas de invierno y primavera en el Lincoln Center cada año, y alrededor de veinte en su temporada de verano en Saratoga Springs.


