Barbara Hannigan, soprano y directora a la vez, fenómeno único en la música actual, dirige a la Sinfónica de Londres. Su doble talento ilumina un programa donde la voz y la batuta se funden en una misma visión musical.
Barbara Hannigan, una de las personalidades más fascinantes de la escena musical actual, dirige a la Sinfónica de Londres en un programa que reúne a Gustav Mahler y Olivier Messiaen: dos universos separados por medio siglo, unidos por la búsqueda de lo trascendente. Del lirismo mahleriano, donde la canción y la sinfonía se funden en una misma respiración, al éxtasis sonoro de Messiaen, con sus resonancias, sus colores y su fe deslumbrada, la velada traza un arco expresivo de enorme intensidad. Hannigan, que ha hecho del gesto y de la escucha una misma disciplina, obtiene de la orquesta londinense una entrega absoluta, entre la delicadeza camerística y el esplendor orquestal.


