Dominio público / Domaine public · Wikimedia Commons
El canal internacional de la música clásica, en 4K Ultra HD y sonido espacial, disponible a través de su operador en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Uruguay. Deje su correo y reciba cada mes los Destacados y los estrenos. ¿Vive en México, España, Centroamérica u otro país aún sin cobertura? Le avisaremos personalmente en cuanto Allegro Spatial llegue a donde vive.
Un solo correo al mes, nada más.
En pleno corazón financiero de Londres, un coloso de hormigón guarda una de las vidas culturales más intensas de Europa. Inaugurado en 1982, el Barbican Centre es teatro, cine, galería y sala de conciertos a la vez: una ciudadela entera consagrada a las artes.
El Barbican nació de la reconstrucción de un barrio arrasado por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Sobre aquellas ruinas, la City de Londres levantó un conjunto brutalista de torres, pasarelas y jardines colgantes que hoy es monumento protegido, y en su centro escondió un secreto: un completo centro de artes al que se llega atravesando estanques, invernaderos y patios elevados.
La primera visita tiene algo de expedición: el visitante se pierde, sube, baja, sigue las líneas pintadas en el suelo, y de pronto desemboca en el foyer bullicioso donde conviven públicos de concierto, cine y teatro. Esa mezcla es el alma del lugar. Pocas instituciones europeas han apostado tan en serio por juntar todas las artes bajo un mismo techo, aunque el techo sea de hormigón heroico.
Desde la inauguración del centro, la London Symphony Orchestra tiene aquí su residencia, y la sala de conciertos, cálida de maderas dentro de su caparazón de cemento, ha sido testigo de su historia reciente: los años de titulares ilustres, los estrenos, las integrales memorables. La orquesta más veterana de Londres, fundada en 1904 por músicos rebeldes que querían gobernarse a sí mismos, encontró en el Barbican su puerto definitivo.
La programación sinfónica convive con jazz, músicas del mundo y creación contemporánea, fiel al espíritu enciclopédico de la casa. Para el público de Allegro Spatial, el Barbican es sinónimo de esa energía londinense: interpretaciones de alto voltaje, públicos curiosos y una orquesta virtuosa que se crece ante su gente. La fortaleza de hormigón guarda, bien vivo, un corazón sinfónico.
En Allegro Spatial, los conciertos de la Sinfónica de Londres laten con la energía de su casa del Barbican Centre.