Zubin Mehta celebra su 85.º cumpleaños al frente de la Orquesta Estatal de Berlín, con su amigo Daniel Barenboim como solista en Beethoven y la Sinfonía «la Grande» de Schubert.

Mehta celebra su cumpleaños con Barenboim y la Staatskapelle
El legendario director indio celebra en Berlín su efeméride rodeado de una de las grandes orquestas europeas y las manos al piano de uno de sus grandes amigos. Desde 2014, Zubin Mehta es director honorario de la Staatskapelle Berlin (Orquesta Estatal de Berlín) y ha dirigido numerosas óperas y conciertos con la orquesta.
Con motivo de su 85.º cumpleaños, el 29 de abril de 2021, su íntimo amigo y colega Daniel Barenboim, pianista, director de orquesta y director musical general de la Staatsoper Unter den Linden, cedió la dirección de «su» orquesta, la Staatskapelle Berlin, al invitado de honor, con el que le une amistad personal y musical desde hace décadas. En el programa figuran el Cuarto concierto para piano en sol mayor, Op. 58 de Ludwig van Beethoven (1770-1827), con el propio Daniel Barenboim como solista, así como la Sinfonía n.º 9 en do mayor, «la Grande», D 944 de Franz Schubert (1797-1828).
Zubin Mehta: de la medicina en India a Los Ángeles y Nueva York
Director de orquesta indio y fundador de la Orquesta Sinfónica de Bombay, Zubin Mehta (1936) realizó sus primeros estudios de piano y violín con su padre. A los dieciocho años abandonó sus estudios de medicina en India para asistir a las clases de dirección orquestal de Hans Swarowsky, en la Academia de Música de Viena. Su carrera como director se desarrolló con rapidez, sucediéndose las titularidades en las más prestigiosas orquestas del mundo. En 1958 ganó el concurso de dirección de la Real Filarmónica de Liverpool. En 1959 dirigió la Filarmónica de Viena y en 1962 se puso al frente de la Filarmónica de Los Angeles, donde permaneció dieciséis años, puesto que simultaneó entre 1961 y 1967 con el de director musical de la Sinfónica de Montreal.
Su forma espectacular de dirigir y su versatilidad, que lo hacía apto para casi cualquier repertorio, desde el Clasicismo hasta las más intrincadas partituras contemporáneas, le convirtieron en uno de los directores favoritos de crítica y público. Tras su cese en la Filarmónica de Los Ángeles en 1978, sucedió a Pierre Boulez como titular de la Filarmónica de Nueva York. Su éxito al frente de esta orquesta hizo que se le renovasen sus contratos hasta 1990, con lo que se convirtió en el director que más tiempo había permanecido al frente de esta orquesta.
Israel, Baviera y un largo activismo por la paz
También su relación con la Filarmónica de Israel ha sido muy estrecha: en 1969 fue nombrado consejero musical de la misma y en 1981 fue distinguido con el cargo de director vitalicio. En 1998 asumió el cargo de director musical de la Ópera Estatal de Baviera. Ha destacado siempre por su activismo por la paz y los derechos humanos. Uno de los primeros conciertos que dirigió, cuando contaba veinte años, tuvo como escenario un campo de refugiados húngaros en Austria.
Se negó a dirigir en Sudáfrica como muestra de su rechazo al Apartheid y promovió diversos espectáculos en Estados Unidos contra el uso de armamento nuclear. Su imagen dio la vuelta al mundo cuando, con una máscara antigás al cuello, visitó Tel Aviv durante la guerra del Golfo Pérsico, al igual que cuando dirigió en 1994 un concierto de la ONU en las ruinas de la Biblioteca Nacional de Sarajevo.
Daniel Barenboim: de prodigio en Buenos Aires a maestro de capilla en Berlín
Daniel Barenboim, pianista y director de orquesta argentino-israelí que debutó en Buenos Aires con tan solo siete años, logrando tal éxito que fue invitado por el Mozarteum de Salzburg para formarse en su prestigioso centro. Posteriormente continuó sus estudios con Nadia Boulanger, Igor Markevitch y en la Academia de Santa Cecilia de Roma. En 1956 se presentó en Londres y Nueva York apoyado por Arthur Rubinstein. Con veinte años, las grandes orquestas del mundo requerían ya sus servicios, y en 1966 se incorporó como director de la English Chamber Orchestra.
Desde entonces ha copado la práctica totalidad de los escenarios del mundo y se ha subido al podio frente a las mejores orquestas y teatros del mundo. Su interés interpretativo ha transitado por un vasto repertorio, que busca ofrecer bajo nuevas concepciones obras de los clásicos, mientras se preocupa por los contemporáneos. Establecido en Alemania desde hace décadas, se ha erigido como una de las figuras más trascedentes de la escena musical germana, tanto en el ámbito orquestal, al frente de la Orquesta Estatal de Berlín –de la que es maestro de capilla desde nada menos que 1992–, como en el operístico, situándose al frente de la importantísima Ópera Estatal de Berlín desde ese mismo año.


