La Cuarta de Schumann, la más audaz del ciclo: una sinfonía de un solo aliento donde los movimientos se encadenan sin pausa. La Filarmónica de Cámara Alemana de Bremen cierra su integral con esta obra visionaria que anuncia el futuro de la música.
Schumann la concibió como una «fantasía sinfónica» de un solo aliento: los movimientos se encadenan sin pausa, el material circula y se transforma, una audacia formal que anuncia a Liszt y a Franck. La versión de Bremen cierra su aclamada integral con esta obra visionaria.


