Una de las grandes obras sacras del Romanticismo, en una excelente versión con un gran cuarteto solista junto a la agrupación romana y el director británico. Coro de la Academia Nacional de Santa Cecilia. En el impresionante marco de la Basílica de San Pablo Extramuros, una de las basílicas papales de Roma, este programa aúna el Réquiem de Giuseppe Verdi (1813-1901), la experimentada batuta del británico Daniel Harding y una de las principales orquestas y coros italianos, la Accademia Nazionale di Santa Cecilia, con sede en la «ciudad eterna». La interpretación de Harding de la famosa misa fúnebre de Verdi recrea «un sonido inmaterial, etéreo y espiritual, adecuado para esta meditación extrema sobre el final de la vida y sobre el misterio que se esconde más allá de ella». Los excelentes solistas Masabane Cecilia Rangwanasha (soprano), Yulia Matochkina (contralto), Charles Catronovo (tenor) y Roberto Tagliavini (bajo) contribuyen a una interpretación sobresaliente y a una fusión óptima con el sonido del coro. «Los últimos compases […] dejaron al público profundamente conmovido y sin palabras: sólo tras un silencio de recogimiento emocional, que parecía no tener fin, estallaron los intensos aplausos»
Giuseppe Verdi, creador de un brillante catálogo operístico, es considerado como uno de los autores más geniales en la historia del género. Sin embargo, su imponente Messa da Requiem está considerada por muchos como su «mejor ópera», aunque sin serlo. Perteneciente a su período compositivo final muestra el último estilo de Verdi, cuando contaba con sesenta años y se hallaba inmerso en un prolongado silencio musical. Hay en esta obra ecos «beethovenianos», pero también del último Haydn, de Mozart y de Cherubini, incluso de Berlioz. Verdi, un agnóstico convencido, crea una partitura más pensada para la representación concertante que para la liturgia. Es por eso que a su estreno en la catedral de Milán se sucedieron tres representaciones en Teatro alla Scala. Utiliza una plantilla de orquesta igual a la de Don Carlo, realmente poderosa, de grandilocuente y vívida escritura orquestal. La pieza plasma su reflexión sobre la muerte, un claro interrogante musical que se abre frente a ese momento vital y hacia la búsqueda de un sentido sobre la vida. De esta manera la música se abre paso a través de la oscuridad hacia la luz, consiguiendo siempre un gran sentimiento de melancolía y, por encima de todo, una notable defensa de la dignidad humana. Masabane Cecilia Rangwanasha, Yulia Matochkina, Charles Catronovo, Roberto Tagliavini; Coro & Orquesta Academia Nacional de Santa Cecilia | Daniel Harding. Basílica de San Pablo Extramuros, Roma. 2024.


