Maria João Pires con la Filarmónica de Monte-Carlo y Kazuki Yamada: la gran dama del piano, cuya pureza mozartiana es legendaria, en el marco del festival monegasco. Una lección de música interior por una artista irrepetible.
Pires anunció varias veces su retirada y siempre volvió, para fortuna del público: su toque, de una pureza sin artificio, sigue siendo único. Yamada y la Filarmónica de Monte-Carlo la arropan en el marco dorado del festival del Principado.


