Juan Diego Flórez deja por una noche el bel canto para cantar América Latina: «Bésame mucho», boleros, valses peruanos y canciones que arrullaron al continente. El tenor peruano celebra sus raíces con la misma voz de oro que conquistó las óperas del mundo.
El rey del bel canto vuelve a sus raíces: antes de conquistar Pesaro y el Met, Flórez cantaba estas canciones con la guitarra de su padre en Lima. Boleros, valses peruanos y clásicos del cancionero latinoamericano, servidos con la misma técnica de oro que sus Rossini. De Agustín Lara a Chabuca Granda, el programa es un mapa sentimental del continente, cantado con esa dicción cristalina que hizo de Flórez el tenor ligero más admirado de su época.


