Jonas Kaufmann, la soprano Sonya Yoncheva y el barítono Ludovic Tézier celebran la 100.ª temporada de ópera de la Arena de Verona con escenas de Tosca, Otello o Carmen y canciones de cine.

Una velada de gala con el «rey de los tenores»
Grandiosa unión de tres voces, encabezados por el tenor alemán, para celebrar cien años de música en uno de los auditorios al aire libre más impresionantes del mundo. Viva una velada de gala inolvidable con Jonas Kaufmann. Sumérjase en el fascinante mundo de la ópera y sus maravillosas melodías. En el mágico escenario de la Arena de Verona, el «rey de los tenores» de la última década muestra la incomparable versatilidad de su repertorio: famosas escenas de ópera, incluidas las de Tosca, Andrea Chenier y Otello, hasta clásicos de opereta y conmovedoras canciones de grandes clásicos del cine.
Tres estrellas de la ópera y la Orchestra dell’Arena
Jonas Kaufmann celebra así la 100.ª temporada de ópera en la Arena de Verona con este concierto de gala único. Y el «tenor maravilla» no viene solo: la soprano Sonya Yoncheva y el barítono Ludovic Tézier le acompañan, en una velada con tres de las más grandes estrellas mundiales de la ópera sobre el escenario, acompañadas por la Orchestra dell’Arena di Verona con dirección de Jochen Rieder.
Del Tosca de Puccini a la banda sonora de Gladiator
El programa incluye las siguientes obras: «Recondita armonía», de la ópera Tosca de Giacomo Puccini (1858-1924); «Già la notte densa», «Credo in un Dio crudel» y «Dio mi potevi scagliar» de la ópera Otello de Giuseppe Verdi (1813-1901); «Nemico della patria», «Come un bel dì di maggio» y «Vicino a te», de la ópera Andrea Chénier de Umberto Giordano (1867-1948);
de Giuditta, obra de Franz Lehár (1870-1948), «Freunde, das Leben ist lebenswert», así como «Dein ist mein ganzes Herz», de Das Land des Lächelns; de la célebre Carmen de George Bizet (1838-1875) interpretan el Preludio, «L‘amour est un oiseau rebelle» y «Votre toast, je peux vous le rendre»; «Mattinata», de Ruggero Leoncavallo (1857-1919); «Non ti scordar di me», de Ernesto De Curtis (1875-1937); «Scintille, diamant», de Les contes d‘Hoffmann de Jacques Offenbach (1819-1880);
del excelente musical West Side Story de Leonard Bernstein (1918-1990) ofrecen «Somewhere» y «Maria»; de Ennio Morricone y su filme La misión, la pieza «Nella fantasía»; de otra banda sonora, la creada por Hans Zimmer (1957) para el filme Gladiator, «Nelle tue mani». Como obras fuera de programa interpretaron «Nessun dorma» de Turandot y «O mio babbino caro» de Gianni Schicchi, ambas de Puccini; «Venez! Anges du ciel!», de Thaïs de Jules Massenet (1842-1912); así como «Dio, che nell‘alma infondere amore» y «Libiamo ne‘ lieti calici», de la ópera La traviata de Giuseppe Verdi.
Jonas Kaufmann: de Múnich a los grandes teatros del mundo
Nacido en Múnich, Jonas Kaufmann estudió canto en la Academia de Música y Teatro de dicha ciudad. Comenzó su carrera en los teatros de ópera de Saarbrücken y Stuttgart antes de integrar la Ópera de Zúrich. Desde su debut en el Metropolitan Opera de Nueva York en 2006, canta los roles principales en los teatros líricos más importantes del mundo. Su amplísimo repertorio incluye ópera italiana, francesa y alemana, así como canción alemana, francesa e inglesa; oratorio y opereta.
Su extraordinaria versatilidad se ha registrado en múltiples CDs y DVDs: Pagliacci, Cavalleria Rusticana, Don Carlo, Tosca, Adriana Lecouvreur, Werther, Carmen, Lohengrin, La Valquiria, Parsifal, Los hijos del rey y Ariadna en Naxos, entre otros. Sus álbumes solistas son verdaderos éxitos de ventas. Kaufmann ha sido nombrado varias veces Cantante del Año por las revistas de música clásica Opernwelt, Diapason y Musical America, como por los jurados de Echo-Klassik y de la primera edición de los International Opera Awards (Londres, 2013).
También ha sido aclamado por sus recitales de lieder de Schumann, Schubert, Wagner, Mahler, Strauss, Liszt, Duparc y Britten, entre otros. Su trabajo con el pianista Helmut Deutsch, con quien comenzó a colaborar en su época de estudiante en Múnich, se concretó en innumerables conciertos, incluyendo el del 30 de octubre de 2011 en el Metropolitan Opera de Nueva York, el primer recital solista en el escenario del Met desde el regreso de Luciano Pavarotti en 1994. En la última década ha destacado como una de las voces más solicitadas en el panorama internacional, tanto en los teatros de ópera como sobre los escenarios en recitales y conciertos multitudinarios.


