La dinámica y polifacética directora canadiense se pone al frente de joven e ilusionante orquestal del festival alpino, con un suculento programa sinfónico. Orquesta: Orquesta del Festival de Verbier. Barbara Hannigan inaugura el Festival de Verbier 2025 al frente de la Orquesta del Festival de Verbier, y lo hace con un programa marcado por el ritmo, el movimiento y el estilo teatral. La velada abarca desde el esplendor impregnado de saltarello de la Obertura El Carnaval Romano, Op. 9 del francés Hector Berlioz (1803-1869) hasta el Clasicismo sereno de la Sinfonía en re mayor n.º 104, Hob. I:104 del austríaco Joseph Haydn (1732-1809), pasando por la música de baile del siglo XX de Copland y Rodgers. En este programa se ofrecen únicamente las primeras obras. Conocida por su versátil talento tanto como directora de orquesta como intérprete vocal, Hannigan aporta un sentido distintivo de dinamismo y claridad a un repertorio que se nutre del pulso y el contraste. Galardonada con el Premio Polar de Música en 2025, sigue redefiniendo el papel del músico moderno a través de programas que tienden puentes entre estilos, épocas y tradiciones. Berlioz, como los mejores chefs franceses, nunca tiró nada. Si una melodía o movimiento o aria que le gustaba no funcionaba en un lugar (o incluso si lo hacía), podía servir en otro lugar. Este fue el caso de su Obertura El Carnaval Romano, Op.
9. Se trata de música elegante, orquestada con los colores más brillantes de Berlioz, como preludio al segundo acto de su ópera Benvenuto Cellini, una atracción adicional en los renacimientos que la ópera seguramente tendría. La presente obertura fue introducida por la batuta del compositor como una pieza de concierto independiente en París en 1844, alcanzando un éxito rotundo. Por su parte, la Sinfonía n.º 104 fue compuesta por Haydn a principios de 1795 en Londres y es la última de las sinfonías que compuso; el propio Haydn anotó en la portada de la partitura manuscrita: «La duodécima que he compuesto en Inglaterra». Su estreno tuvo lugar en el marco de un concierto benéfico que Haydn ofreció el 4 de mayo de 1795 en la capital londinense, como parte del programa de los últimos Conciertos Salomon allí, celebrados entre mayo y junio de ese año, antes de que Haydn regresara a Viena y Eisenstadt. Por consiguiente, esta Sinfonía n.º 104 no sólo es la culminación de la serie de sinfonías londinenses, sino de toda la obra sinfónica del compositor. Supone, por tanto, la suma de la maestría compositiva de Haydn, no sólo en lo que respecta al contrapunto, sino también en la capacidad, tan típica en su música, de armonizar el brillo contrapuntístico con un lenguaje musical popular. 9; Jospeh Haydn: Sinfonía en re mayor n.º 104, Hob. I:104. Orquesta del Festival de Verbier | Barbara Hannigan. Salle des Combins, Verbier. 2025.