El magnífico director británico se pone al frente de la estratosférica Filarmónica de Berlín, en un programa ruso doble desde el célebre festival suizo. 

 La Orquesta Filarmónica de Berlín [Berliner Philharmoniker] es una de las más importantes del mundo. Tras la destrucción –en la Segunda Guerra Mundial– de su antigua sede, la orquesta reside desde 1963 en la Berliner Philharmonie, una de las salas de conciertos más importantes del mundo. Desde 2002 es una fundación pública, gestionada por el land de Berlín, cuyos fondos para la organización son subvencionados por el gobierno de la ciudad de Berlín, con el patrocinio del Deutsche Bank. La precursora de la Filarmónica de Berlín fue la orquesta creada por Johann Ernst Benjamin Bilse, antiguo miembro de la orquesta de Johann Strauss I en Viena, la cual comenzó a dar conciertos en 1867 en la nueva sala de conciertos de la Leipziger Strasse. Los Bilsekonzerte se hicieron muy populares en poco tiempo, y aunque inicialmente se dedicaron a la música de entretenimiento, Bilse introdujo poco a poco las obras del gran repertorio, e incluso llegó a invitar al propio Richard Wagner a dirigir como invitado la orquesta. En 1882 los músicos de la orquesta se rebelaron contra Bilse, por sus mediocres condiciones de trabajo durante una gira a Varsovia, y decidieron establecerse como una orquesta autónoma, que pasó a gestionarse y administrarse por los propios músicos. La nueva orquesta se fundó oficialmente el primero de mayo de 1882. Los primeros conciertos de la orquesta, bajo la dirección de Ludwig von Brenner mantenían el mismo repertorio anterior, y el nombre de Antigua Orquesta Bilse. En el verano de 1882 se hizo cargo de la organización de la orquesta el agente de conciertos Hermann Wolff, que cambió su nombre a Orquesta Filarmónica de Berlín, encontrando sede fija en la antigua pista de patinaje de la Bernburger Straße. Después llegarían los reinados de Hans von Bülow, Wilhelm Furtwängler, Herbert von Karajan Claudio Abbado y Simon Rattle, quienes han moldeado su sonido hasta convertirla en una de las mejores orquestas del mundo. Para Rattle: Esta orquesta piensa y responde con una rapidez increíble, cada uno de los músicos nunca se detiene, tal vez porque Berlín funciona de esta manera. Puedes estar seguro de que los músicos están dando todo lo que quieras. Ellos llegan al escenario como músicos de cámara, y no preguntan «cómo», sino «por qué», por eso me encanta trabajar con ellos.    La primera de las obras del programa son las Danzas sinfónicas, de Sergei Rachmaninov (1873-1943), compuestas en 1940 en Orchard Point, Long Island, y dedicadas a Eugene Ormandy y la Orquesta de Philadelphia, que las estrenaron el 3 de enero de 1941. Curiosamente, a pesar del mucho tiempo que había pasado en los Estados Unidos desde 1918, las Danzas Sinfónicas fue la primera partitura que compuso allí. Antes, para descansar de sus agotadoras giras, había buscado retiro estival en una villa cerca de Lucerna, un lugar idílico donde compuso sus Variaciones Corelli, la Rapsodia sobre un tema de Paganini y la Tercera Sinfonía. El estallido de la guerra en 1939 llevó a Rachmaninov a dejar Europa por última vez y radicarse primero en Long Island y más tarde en Beverly Hills. 

 El ballet El pájaro de fuego se comenzó a componer en noviembre de 1909, siendo terminado el 18 de mayo de 1910. El estreno tuvo lugar en la Ópera de París, el 25 de junio de 1910, interpretado por los célebres Ballets Rusos de Sergei Diaghilev. La coreografía original fue creación de Mikhail Fokine, contando con la escenografía de Alexandre Golovine, el vestuario de Golovine y León Bakst, y la dirección orquestal de Gabriel Pierné. Algún tiempo después el propio Stravinsky extrajo varias suites diferentes del original, para ser interpretadas en concierto. La orquestación de El pájaro de fuego es espectacular. Sin contar aún con los treinta años, se muestra ya como un maestro orquestador. El colorido impulso orquestal y rítmico de la Danza Infernal presagia el mundo brutalmente primitivista de La consagración de la primavera, compuesto tres años después. 

Sinopsis: 

La Filarmónica de Berlín, con el que es su director titular hasta el 2018, Simon Rattle, interpreta las Danzas sinfónicas, Op. 45, de Sergei Rachmaninov, y el ballet El pájaro de fuego, de Igor Stravinsky, dentro del Festival de Lucerna.