Todo un acto de justicia artística: el merecido y emocionado homenaje a uno de los mejores directores de la historia.

En el año 2003 el Festival de Lucerna dio un salto cualitativo de trascendental importancia para el mismo, pero también para el mundo de la música clásica: la creación de la Orquesta del Festival de Lucerna. El conjunto fue creado por Michael Haefliger–director del Lucerne Festival– con la idea de dar vida a una orquesta de primer nivel sin parangón en el panorama internacional, al menos en su manera de concebir su acercamiento a la música, y que diese impulso a su recién creado festival de verano. De esta manera cada verano músicos de gran calibre, con notable experiencia como solistas y en la música de cámara, se unen a miembros de la MahlerChamberOrchestra para formar esta orquesta excepcional. Los conceptos de la amistad y la alegría por hacer música juntos tuvieron en Claudio Abbado a una verdadera inspiración. El director italiano cofundó la orquesta y ha sido desde su creación su gran director y su mayor impulso sobre los escenarios, surgiendo desde el comienzo orquesta y director una sinergia difícilmente igualable. Él supo alentar a los músicos para concebir una idea orquestal más camerística, en la que la escucha entre sus miembros es muy importante y en la que el cuidado del sonido es una prioridad, pues su concepción de la música es que debe nacer por parte de todos en la misma medida.
Claudio Abbado ha sido sin ninguna duda uno de los directores más destacados en la historia de la dirección orquestal de los siglos XX y XX. Su inmensa y meteórica carrera se ha visto jalonada por la dirección de muchas de las mejores orquestas sinfónicas de panorama internacional, ocupando el podio de algunas de las que son consideradas como las mejores orquestas del mundo: Filarmónica de Viena, Orquesta Sinfónica de Londres o la Orquesta Filarmónica de Berlin. Ha sido además fundador de algunas agrupaciones de la importancia de la Orquesta del Teatro allaScala y director de algunos de los teatros de ópera más importantes del mundo. Los galardones obtenidos a lo largo de tantos años de carrera dedicados con pasión a la música se cuentan por decenas y le acreditan como uno de los maestros más respetados y admirados por la crítica y el público internacionales. Gran activador de la ópera italiana y alemana del XIX, hizo mucho también por el resurgimiento de la música del siglo XX.
El presente programa se elabora en torno a un montaje en el que se presentan un breve fragmento de la Sinfonía n.º 3 «Eroica», de Ludwig van Beethoven (1770–1827), en interpretación del propio Abbado al frente de esta orquesta, su orquesta, en una grabación de agosto de 2013, para pasar posteriormente a ofrecer el concierto homenaje íntegro que se complemente con algunas entrevistas a artistas y amigos del director. AndrisNelsons se pone al frente de la orquesta para ofrecer el Allegro moderato de la Sinfonía n.º 7 en Si bemol «inacabada», de Franz Schubert (1797–1828), el Concierto para violín «a la memoria de un ángel», de AlbanBerg (1885–1935) y el Adagio de la Sinfonía n.º 3 en Re menor de Gustav Mahler. IsabelleFaustinterpreta la parte del violín solo en Berg, mientras que el actor Bruno Ganzdramatiza de manera emocionante y contenida la elegía BrotundWein, de Friedrich Hölderlin (1770–1843).
Un programa repleto de emociones, de recuerdos, de sensaciones y de música en estado puro, aquella que Abbado llevaba allá donde fuera de la manera más honesta y sincera posible. Sin duda este homenaje es el mejor que sus músicos le podrían haber ofrecido. Disfrútenlo y emociónense con tantabelleza y humanidad.
Sinopsis:
Homenajeen como merece junto a Allegro HD a una de las figuras trascendentales en la historia de la música de los siglos XX y XXI, el director de orquesta italiano Claudio Abbado, que en 2014 fallecía dejando al mundo de la música clásica sumido entre el impacto y la tristeza. El 6 de abril del mismo año se celebró este concierto In Memoriam de la mano de AndrisNelsons al frente de la orquesta que nació con Abbado y que tantos momentos irrepetibles han regalado al mundo de la música clásica. Un programa sincero y emotivo que les dejará sin aliento.