Un programa con música del siglo XX que transita entre Béla Bartók, Maurice Ravel y Witold Roman Lutosławski

El piano y la percusión, únicamente hacen falta estos elementos en escena para construir un recital de enorme calado, que se integra dentro de la programación del Festival de Verbier 2007, en el que se vuelve a presentar a Martha Argerich junto a otros intérpretes de primer nivel interpretando música de cámara. La primera de las obras interpretadas, por Argerich, junto al pianista Nelson Freire y los percusionistas Gregory Zuber y Michael Israelievitch, es la Sonata para dos pianos y percusiónSz. 110, BB 115 compuesta por el húngaro BélaBartók en 1937 y que fue estrenada por él y su segunda esposa, DittaPásztory-Bartók, junto a los percusionistas Fritz Schiesser y PhilippRühlig en la Sociedad Internacional de Música Contemporánea (ISCM), recibiendo un gran éxito y críticas entusiastas. La partitura requiere cuatro intérpretes: dos pianistas y dos percusionistas, aunque estos últimos interpretan siete instrumentos: timbales, bombo (gran cassa), platillos, triángulo, caja, tam-tam (gong) y xilófono. Bartók proporciona instrucciones muy detalladas a los percusionistas, la manera de tocar los diversos instrumentos con qué elementos, además de la forma en que los cuatro intérprrtes deben colocarse en el escenario.

Las dos obras restantes, siempre con Argerich como uno de los intérpretes, se conciben para piano a cuatro manos. Maurice Ravel, maestro del impresionismo parisino, es el primero en saltar a escena de la mano de su obra MaMèrel’Oye (Mi Mamá Oca), compuesta entre 1908 y 1910 como un dúo de piano para los niños Mimi y Jean, hijos de sus amigos Ida y Cipa Godebski. Se trata en realidad de una suite para piano sobre cuentos de Charles Perrault, Madame Leprince de Beaumont y Madame d’Aulnoy. Existen tres versiones de la obra: esta original, para piano cuatro manos; una segunda, adaptación para orquesta sinfónica; y la última, una adaptación para un ballet coreografiado en su origen por Jeanne Hugard. Se compone de cinco movimientos que resultan muy descriptivos en sus títulos: I. Pavana de la Bella Durmiente; II. Pulgarcito; III. Niñita fea, Emperatriz de las Pagodas; IV. Conversación entre la Bella y la Bestia; y V. El jardín encantado. En varios momentos de la partitura Ravel expresa con claridad que es lo que pretende evocar a través de su música. La última obra que se ofrece son las Variaciones sobre un tema de Paganini, compuestas en 1941 por el polaco WitoldLutosławski, que se estrenaron en Varsovia el mismo año en versión del propio autor junto al pianista AndrzejPanufnik. Es una breve obra para piano a cuatro manos basada en los 24 caprichos para violín del virtuoso italiano del violín. Acompaña a Argerich otra célebre pianista del Latinoamérica, la venezolana Gabriela Montero.

Sinopsis:

Les invitamos a disfrutar de una velada camerística protagonizada por algunos de los mejores pianistas del panorama internacional, como son Martha Argerich, Nelson Freire, LangLang y Gabriela Montero, que se acompañan de los excelentes percusionistas Gregory Zuber y Michael Israelievitch, para interpretar un programa con música del siglo XX que transita entre Béla Bartók, Maurice Ravel y Witold Roman Lutosławski.