Un dúo de intérpretes de enorme calidad se une para dar vida a alguna de las composiciones camerísticas más exquisitas de los siglos XIX y XX.Un dúo de intérpretes de enorme calidad se une para dar vida a alguna de las composiciones camerísticas más exquisitas de los siglos XIX y XX.

 Violonchelo y piano, una combinación amada y celebrada por los compositores desde principios del XIX hasta la actualidad, y con razón, como demuestran Julien Quentin y Edgar Moreau en este recital desde el Festival de Verbier. Juntos, interpretan una selección de obras que van desde el apasionamiento del Romanticismo alemán hasta la refinada escritura de la Francia de finales de dicho siglo y de mediados del XX. Las obras interpretadas son las siguientes: Sonata para violonchelo n.º 1 en mi menor, de Johannes Brahms (1833-1897); Adagio y Allegro, Op. 70 de Robert Schumann (1810-1856); Sonata para violonchelo y piano, FP 143 de Francis Poulenc (1899-1963); Introducción & Polonesa brillante en do mayor, Op. 3 de Fryderyk Chopin (1810-1849); y Après un rêve, de Gabriel Fauré (1845-1924).

El violonchelista francés Edgar Moreau (1994), ya puede mirar hacia atrás con orgullo y comprobar una serie de logros excepcionales, entre ellos convertirse en el ganador, con tan solo 17 años, del segundo premio del concurso para instrumentistas más importante del mundo, el Tchaikovsky de Rusia, así como el premio al Joven Solista en el Concurso de violonchelo Rostropovich 2009. Ha actuado con artistas de la talla de Valery Gergiev, Gidon Kremer, András Schiff, Yuri Bashmet, Krzysztof Penderecki, Gustavo Dudamel, Renaud Capuçon, Nicholas Angelich, Frank Braley, Khatia Buniatishvili, Gérard Caussé y el Cuarteto Talich entre otros. En 2013, su gran potencial fue destacado por los principales premios de música de Francia, Les Victoires de la Musique, siendo nombrado «Artista Revelación» del año entre los jóvenes instrumentistas. Lanzó su álbum debut en marzo de 2014 en Erato con el pianista Pierre-Yves Hodique. Parisino de nacimiento, Moreau se dio cuenta por primera vez de que quería tocar el violonchelo con solo cuatro años: el instrumento captó su imaginación cuando vio a una niña tomando una clase en una tienda de antigüedades que estaba visitando con su padre. Comenzó las clases poco después y ya estaba dando conciertos con las principales orquestas cuando tenía 11 años. Desde los 13 años ha sido estudiante en el Conservatorio Nacional Superior de Música de París. Ha participado en clases magistrales impartidas por violonchelistas como Lynn Harrell, Anner Bylsma, Miklós Perényi, Gary Hoffman y David Geringas, y desde octubre de 2013 ha asistido a la Academia Kronberg cerca de Frankfurt, sede del Conservatorio Emanuel Feuermann. Cuando el editor de la revista internacional de música Bachtrack escuchó a Edgar Moreau actuar en Gstaad, a principios de 2013, dijo: «Uno siempre viene al concierto de un joven músico con la esperanza de que sea ese día especial cuando escuche a un artista de quien estés absolutamente seguro será una estrella del futuro. Esa esperanza solo se concreta en un pequeño número de ocasiones: este concierto fue uno de ellos. Estoy dispuesto a apostar que el chelista parisino va a tener una carrera brillante».

 

Por su parte, el también parisino Julien Quentin se ha establecido como un músico versátil y sensible, que exhibe una gran madurez y equilibrio. Su notable profundidad musical y su clara claridad de sonido, junto con una técnica impecable, lo convierten en un artista muy solicitado como solista y músico de cámara. Ha realizado exitosos recitales en varias de las salas más importantes del mundo, apareciendo como solista ante grandes orquestas mundiales. Es invitado regularmente a numerosos festivales internacionales. Con Julian Bliss grabó su recital debut, con música para clarinete y piano para EMI Classics. Quentin comenzó sus estudios en el Conservatorio de Ginebra con Alexis Golovine. En 2002 completó su Graduate Diploma bajo la tutela de Emile Naoumoff en la Universidad de Indiana, donde ocupó un puesto docente de un año como Instructor Asistente y recibió el Premio Presser. En 2003 recibió su Diploma de Posgrado de la Juilliard School, donde estudió con György Sándor.

Sinopsis:

J. Brahms: Sonata para violonchelo n.º 1; R. Schumann: Adagio y Allegro, Op. 70; F. Poulenc: Sonata para violonchelo y piano, FP 143; F. Chopin: Introducción & Polonesa brillante, Op. 3; G. Fauré: Après un rêve. E. Moreau & J. Quentin. 2015.