Un magnífico nuevo documental sobre una de las grandes voces en la historia de la lírica, un tenor que triunfó como pocos y supuso un gran fenómeno de masas.

 La vida de Enrico Caruso fue tan melodramática como los argumentos de muchas de las óperas que cantó. Su fenomenal voz de tenor le hizo famoso en todo el mundo y se convirtió en la primera superestrella del canto lírico a nivel mundial. El trasfondo de un intento de asesinato en Cuba, hasta ahora poco conocido, arroja nueva luz sobre la legendaria voz de la transición entre los siglos XIX y XX, que ya forma parte del patrimonio cultural de la humanidad. El 150.º aniversario, el 23 de febrero de 2023, es una ocasión para llegar al fondo del mito y de la increíble carrera de Caruso. Enrico Caruso es un fenómeno producido por la ópera italiana a finales del siglo XIX. Y hasta hoy sigue siendo su mayor misterio. ¿Cómo pudo un niño de origen pobre cosechar tan grandes éxitos en el Metropolitan Opera de Nueva York? ¿Cuál es la base de su mito? En este documental concebido y dirigido por Norbert Busè, que cuenta con la participación de especialistas y conocedores de la vida y milagros del gran tenor italiano, se hace un repaso por la carrera de una de las grandes voces masculinas en la historia de la lírica.

Tenor italiano nacido en Nápoles el 25 de febrero de 1873 y fallecido en su ciudad natal el 2 de agosto de 1921, Enrico Caruso fue muy aclamado por la crítica y el público de su época, siendo considerado como uno de los genios universales del bel canto. Al no contar con recursos para enviarle a la escuela, su madre le enseñó los rudimentos del lenguaje y la aritmética. Con esta escasa formación, ingresó a muy temprana edad como aprendiz en un taller mecánico, donde logró ganar lo suficiente para pagarse unas lecciones vespertinas de canto en la Escuela Coral de Nápoles. Allí sorprendió a sus compañeros y maestros por la tesitura y calidad de su voz, y pronto adquirió un merecido renombre que le permitió empezar a interpretar piezas en solitario en los principales lugares de Nápoles. Su adolescencia se vio ensombrecida por la muerte de su madre, sobrevenida cuando el futuro tenor sólo contaba quince años. Al cumplir los dieciocho, después de haber consagrado gran parte de su breve existencia a sus obligaciones laborales, decidió que debía explotar a conciencia las dotes naturales que poseía y comenzó a recibir lecciones de vocalización, impartidas por los maestros Guglielmo Vergine y Vincenzo Lombardi. En 1894, con tan sólo veintiún años de edad, subió por vez primera a un escenario en calidad de intérprete profesional, para representar un pequeño papel en la obra L'amico Francesco.

Lanzado ya al bel canto, Caruso interpretó muchos de los grandes roles para tenor del repertorio. Sus giras le llevaron por todo el mundo, con actuaciones en San Petersburgo, Roma, Lisboa y Montecarlo, por citas algunas de las ciudades, donde destacó en su magnífica interpretación de La bohème de Giacomo Puccini. Con su fama ya firmemente afianzada, debutó en 1902 en el Covent Garden de Londres con Rigoletto de Verdi, ópera que también interpretó en el Metropolitan Opera House de Nueva York en 1903, con un extraordinario éxito. La belleza y fuerza de su voz le hizo ganarse el favor del público del Met. Su carácter alegre y extrovertido, su talento dramático en el escenario y una voz de tenor casi perfecta, con una potencia imponente, hicieron de él uno de los tenores más aclamados de la historia y el mejor pagado de su tiempo. Contribuyó grandemente a su popularidad la difusión a través del fonógrafo de sus interpretaciones –Caruso fue el primer tenor que efectuó grabaciones–, lo cual supuso el inicio de un nuevo fenómeno de masificación de la música. Su amplio repertorio operístico incluía más de cuarenta obras, en su mayoría italianas; entre las óperas que le encumbraron figuran, además de las citadas, Adriana Lecouvreur del italiano Francesco Cilea, y La fanciulla del West de Puccini. Su interpretación de Canio en Pagliacci, de Ruggero Leoncavallo, fue especialmente memorable, convirtiéndose en un rol icónico hasta nuestros días. Cantó por última vez el 24 de diciembre de 1920 en el Metropolitan Opera House de Nueva York. Treinta años después, el cineasta estadounidense Richard Thorpe llevó su vida a la gran pantalla, con el actor y cantante Mario Lanza encarnando al tenor italiano en la película titulada El gran Caruso (1951).

Sinopsis:

Enrico Caruso: La voz eterna. Norbert Busè [dirección]. Documental sobre una de las grandes voces de finales del XIX e inicios del XX, que cuenta con imágenes y fragmentos audiovisuales de archivo y con interpretaciones del tenor. 2023.