Una de las voces más interesantes del panorama jazzístico mundial, en concierto desde el prestigioso festival suizo.

 Stacey Kent, originaria de Nueva York, nunca se hubiera imaginado desarrollar una carrera en el jazz. Kent, graduada en Literatura comparada en el Sarah Lawrence College, sí tenía un pasado muy ligado a la música, al menos en cuanto a su la escucha de los clásicos de Frank Sinatra y Nat King Cole, que sin duda la influyeron de forma poderosa. Mientras se encontraba el moderno Grand Tour europeo que muchos universitarios estadounidenses realizan tras graduarse, comenzó a cantar sin mucha técnica y nunca más volvería a abandonar la música. En 2010, Kent lanzó el álbum titulado Raconte-Moi, dedicado a la canción francesa, que pasó a alcanzar una gran importancia de ventas en Francia y Alemania. Tan solo un año después llegaría su álbum en vivo, Dreamer in Concert, grabado en La Cigale de París. Dos años más tarde Kent regresó al disco con The Changing Lights. Inspirado por su amor por la música brasileña, el álbum fue una fructífera colaboración con el poeta portugués Antonio Ladeira y el letrista francés Bernie Beaupère. En 2014 lanzó al mercado Ao Vivo, un álbum de dúo con el legendario músico brasileño Marcos Valle. Tenderly, lanzado a principios de 2016, marcó su regreso al repertorio de los estándares estadounidenses.

 En el presente concierto desde el prestigioso Baloise Session, Stacey Kent se sumerge se sumerge en una amalgama fascinante de estilos, muchos de los cuales son una autentica seña de identidad de lo que es su carrera: bossa nova, canciones de Broadway y chanson française. Se acompaña de una intimista, pero efectiva instrumentación, conformada por piano, saxofón, bajo y percusión, que sirven de un colchón convincente a su hipnótica voz.

 Durante los últimos 32 años, las principales estrellas han venido a este popular festival de música suizo y han dejado al público del festival con recuerdos que nunca olvidarán. Los visitantes no solo están encantados con las grandes estrellas, sino también con los recién llegados al festival. Con pop, rock, soul, funk, blues, jazz y world music, cada edición supone una magnífica mixtura que ofrece una gama de estilos musicales que atraen a todos sus seguidores, con más de 20.000 visitantes anuales. Una característica muy especial de Baloise Session es la proximidad de las estrellas y el entorno único tipo club con mesas redondas y luz de velas. Los invitados al festival se acercan a las estrellas de renombre internacional, que generalmente interpretan para más de 10.000 personas, en una sala de conciertos con capacidad para 1.500 personas. El ambiente íntimo con asientos en pequeñas mesas redondas crea el ambiente de los clubes de música de estilo neoyorquino. Las pantallas gigantes aseguran que los miembros de la audiencia que están sentados en la parte posterior no se pierdan ningún detalle del espectáculo. Otra característica única de este festival en Basilea es que cada noche se presentan dos o tres artistas que están vinculados de alguna manera, aportando un hilo conductor con el que tejer una historia para emocionar a la audiencia durante toda la noche. En lugar de conciertos aislados, sin conexión entre sí, el público de Baloise Session experimenta una velada completa con artistas que tienen antecedentes estilísticos, históricos, geográficos similares o alguna otra característica compartida que a menudo resulta sorprendente. La música es claramente la principal atracción en Baloise Session, pero fuera del escenario este festival tampoco deja nada que desear. Todas las áreas públicas y VIP están decoradas con gran atención al detalle, dando al festival un toque de glamour. Los asistentes aprecian el ambiente, con caras conocidas que a menudo se pueden ver entre los oyentes. A la vista de esto, algunos invitados se han declarado sorprendidos de disfrutar de algo así en Basel, dado que «no hay nada como esto en Londres o París». Otro elemento exclusivo del festival es el exquisito calendario fotográfico que presenta los retratos de artistas de la mano de Flavia Schaub –anteriormente Marco Grob–, que ha desarrollado todo un culto entre los fanáticos del festival.

Sinopsis:

La sugerente e hipnótica voz de la cantante estadounidense Stacey Kent, junto a una pequeña pero efectiva banda, le ofrecen magníficos momentos que transitan entre el jazz, la bossa nova, broadway y la canción francesa.