Una de las compañías de baile de mayor impacto en los Estados Unidos, en cuatro espectáculos que definen magistralmente su filosofía y concepción danzísticas.

 Alvin Ailey American Dance Theatre se formó tras una actuación, ahora legendaria, en marzo de 1958 en la 92nd Street de la ciudad de Nueva York. Dirigida por Alvin Ailey y un grupo de jóvenes bailarines afroamericanos de danza contemporánea, esa actuación cambió para siempre la percepción de la danza estadounidense. La compañía Ailey ha actuado para cerca de 25 millones de personas en teatros en 48 estados y 71 países en seis continentes, así como millones más a través de transmisiones de televisión, proyecciones de películas y plataformas en línea. En 2008, una resolución del Congreso de EE.UU. nombró a la compañía como «un embajador cultural estadounidense vital para el mundo», celebrando así la singularidad de la experiencia cultural afroamericana y la preservación y el enriquecimiento del patrimonio de la danza contemporánea estadounidense. Cuando el Ailey comenzó a crear danzas, recurrió a sus «recuerdos sangrientos» de Texas, el blues, los espirituales y el evangelio como inspiración, lo que dio como resultado la creación de su obra más popular y aclamada por la crítica, Revelations. A pesar de que creó 79 ballets a lo largo su vida, Alvin Ailey mantuvo que su compañía no era exclusivamente un repositorio para su propio trabajo. Hoy, la compañía continúa la misión de Ailey presentando obras importantes del pasado y encargando otras nuevas. En total, más de 235 obras de más de 90 coreógrafos forman parte del repertorio de la compañía Ailey. Antes de su prematura muerte en 1989, Alvin Ailey nombró a Judith Jamison como su sucesora, que durante los siguientes 21 años llevó a la compañía a un éxito sin precedentes. Jamison, a su vez, seleccionó personalmente a Robert Battle para sucederla en 2011.

 En este programa se ofrecen un total de cuatro de los espectáculos más exitosos de la compañía, comenzando por Chroma, con coreografía de Wayne McGregor, un revolucionario ballet contemporáneo lleno de sorpresas sensoriales: un movimiento suntuoso, partitura musical de Joby Talbot sobre orquestaciones de canciones de The White Stripes y una escenografía luminosa y minimalista del arquitecto John Pawson. Por su parte, una de las obras más populares en el repertorio de Ailey, la fascinante Grace, con coreografía de Ronald K. Brown, es un ferviente tour-de-force que representa individuos en un viaje a la tierra prometida. Este trabajo con gran carga espiritual es una mezcla entusiasta entre la danza moderna y las expresiones idiomáticas del África occidental. Las variadas opciones musicales de Brown reflejan fielmente el corazón del trabajo, con el fundamento espiritual de Come Sunday, de Duke Ellington, el ambiente contemporáneo pero atemporal de Gabriel, de Roy Davis, y las tradiciones africanas y afroamericanas de los Afro–Pop beats de Fela Kuti.

 Takademe es un trabajo de bravura de Robert Battle, que mezcla el humor y el movimiento acorbático en una hábil deconstrucción de ritmos de las danzas Kathak de los indios. Las formas claras y los saltos propulsados imitan las sílabas vocalizadas de la canción sincopada de Sheila Chandra. Para Battle, el trabajo representa sus modestos comienzos como productor de baile y le recuerda lo lejos que ha llegado. Para finalizar, Alvin Ailey explora fervientemente los lugares de mayor dolor y alegría del alma en Revelations, a través de los espirituales afroamericanos, el gospel y gospel blues. Más que un trabajo de danza contemporánea muy popular, se ha convertido en un tesoro cultural, amado por generaciones de fanáticos del ballet. Ver estas Revelaciones por primera vez puede ser una experiencia trascendente, con el público vitoreando, cantando y bailando en sus asientos. Ailey dijo que uno de los tesoros más ricos de Estados Unidos era el patrimonio cultural afroamericano y así lo representa. Desde su estreno en 1960, el ballet se ha realizado de forma continua en todo el mundo.

Sinopsis:

Disfrute desde la comodidad de su hogar de Chroma, Grace, Takademe y Revelations, cuatro impresionantes espectáculos protagonizados por la compañía Alvin Ailey Dance Theater en el célebre Lincoln Center neoyorquino.