La magnífica orquesta holandesa junto al que fue uno de sus grandes titulares, con una de las sensaciones chinas del piano actual.
La Orquesta Real del Concertgebouw de Ámsterdam es la orquesta sinfónica más conocida y respetada de Holanda, además de considerada como una de las más punteras en todo el mundo. Debe su nombre al Concertgebouw –sala de conciertos en holandés– de la bella ciudad de Amsterdam, donde tiene residencia desde sus inicios. El Concertgebouw se inauguró un 11 de abril de 1888, aunque la orquesta no se fundó el 3 de noviembre del mismo año, con un concierto bajo la dirección del director titular en sus primeros siete años, Willem Kes. En 1895, Willem Mengelberg se convirtió en el titular, permaneciendo en el puesto durante cincuenta años. Generalmente se le atribuye el haber otorgado a la orquesta un nivel de reconocimiento internacional, con un particular apoyo a la música de compositores contemporáneos como Gustav Mahler y Richard Strauss. En 1945, debido a la controversia por su relación con las fuerzas ocupantes nazis, fue despedido y se le prohibió dirigir inicialmente por el resto de su vida. Entre 1945 y 1959 el director principal de la orquesta fue Eduard van Beinum, quien debutó con el conjunto en 1929. Se convirtió en codirector titular en 1938. Bernard Haitink, cuyo debut tuvo lugar el 7 de noviembre de 1956, compartió junto a Eugen Jochum el rol de director principal después de la muerte de Van Beinum. Se convirtió en el único titular entre 1963 y 1988. El número de grabaciones discográficas aumentó considerablemente bajo su dirección. En 1999 fue nombrado Director Laureado de la orquesta. Riccardo Chailly hizo su debut en 1985 y sirvió como titular desde 1988 hasta 2004, siendo el primer no holandés en el puesto. Después de su partida en 2004, Chailly fue nombrado Director Emérito. En 2004 fue sucedido por el director letón Mariss Jansons, que no renovó su mandato al final de la temporada 2014/2015, pero que realizó una inmensa labor al frente del conjunto. Tras un año sin director titular, el italiano Daniele Gatti asumió la titularidad al inicio de la temporada 2016/2017. La orquesta gozó de una relación muy cercana con Gustav Mahler y difundió muchas de sus sinfonías a través del histórico Festival Mahler en 1920. Otros directores que han trabajado estrechamente con la orquesta son Pierre Monteux, George Szell o Nikolaus Harnoncourt, que fue nombrado Director Invitado Honorario en 2000. Caso único entre las orquestas de semejante calibre, la orquesta del Concertgebouw solo ha tenido seis directores titulares, lo que ha generado el carácter distintivo de la orquesta. Se la ha descrito con cuerdas aterciopeladas, el sonido dorado de sus metales y el excepcional timbre de las maderas, algunas veces descritas como típicamente holandesas; ganándose un puesto en el pequeño y selecto grupo de las mejores orquestas del mundo. Las cerca de mil grabaciones que la orquesta ha realizado también han contribuido a su reputación.
Interpretan aquí un programa triple conformado por la obertura de La gazza ladra, ópera en dos actos de Gioachino Rossini (1792-1868), con libreto de Giovanni Gherardini y LouisCharles Caigniez. La ópera es muy conocida por esta obertura, la cual se destaca por el uso de redoblantes. Se estrenó el 31 de mayo de 1817 en el teatro de La Scala en Milán. La segunda obra es el Concierto para piano, trompeta y orquesta de cuerdas en Do menor, Op. 35, conocido simplemente como Concierto para piano n.º 1, compuesto por Dmitri Shostakovich (1906-1975) entre marzo y julio de 1933 y estrenado el 15 de octubre del mismo año, con el compositor al piano y la Orquesta Filarmónica de Leningrado bajo la batuta de Fritz Stiedry. Concluye el programa con la Sinfonía n.º 5, de Sergei Prokofiev (1891-1953), compuesta catorce años después de completar su Cuarta sinfonía y en plena Segunda Guerra Mundial. En sus propias palabras es un himno para un hombre libre y feliz, a sus maravillosos poderes y a su puro y noble espíritu. No puedo decir que haya escogido deliberadamente este tema. Nació en mí y me pedía expresión. La música maduró dentro de mí. Llenó mi alma.
Sinopsis:
La Orquesta del Concertgebouw, Mariss Jansons y Yuja Wang interpretan un programa triple con la obertura La gazza ladra, de Gioachino Rossini, el Concierto para piano n.º 1, de Dmitri Shostakovich, y la Sinfonía n.º 5, de Sergei Prokofiev.