La orquesta suiza continúa su periplo por nuestro canal con este programa dedicado al estilo galante y al Clasicismo bajo la batuta del especialista holandés.

 Ton Koopman, el célebre organista, clavecinista y director de orquesta holandés es sin duda uno de los especialistas en el campo de la llamada música antigua y en la interpretación con criterios históricos e instrumentos originales que más ha hecho por trasladar estos criterios a las orquestas sinfónicas al uso. Estudió musicología, órgano y clavecín en Ámsterdam, logrando en ambos instrumentos el premio de excelencia interpretativa de dicho conservatorio. Como medio para llevar a cabo sus inquietudes e investigaciones en el campo de la música de los siglos XVII y XVIII, Koopman fundó en 1979 The Amsterdam Baroque Orchestra, a la que se añadió en 1992 The Amsterdam Baroque Choir, con los que poder acometer prácticamente la totalidad del repertorio barroco y clasicista. Por otro lado, su colaboración con orquesta sinfónicas especializadas en otros repertorios ha sido habitual, destacando su unión estrecha con la Orquesta del Real Concertgebouw, la Filarmónica de Roterdam y la Orquesta de la Radio Holandesa, con las cuales amplía su repertorio hasta bien entrado el siglo XIX. Su extensa discografía incluye la totalidad de la música vocal de Johann Sebastian Bach, así como su obra para teclado [clave y órgano], y más recientemente la integral compositiva de Dieterich Buxtehude, un destacado autor alemán de la segunda mitad del XVII. También se ha acercado, con notable éxito, a la obra de Georg Friedrich Händel y Wolfgang Amadeus Mozart, entre otros. Koopman ejerce la docencia de clave en el conservatorio de La Haya y es miembro honorario de la Royal Academy of Music de Londres.

 Carl Philipp Emanuel Bach (1714-1788), compositor e intérprete alemán, quinto hijo del genial Bach, recibió formación musical de su padre y posteriormente estudió música en la Thomasschule de Leipzig. A los veinte años ya brillaba como instrumentista, profesor y compositor. En 1738 se incorporó en Ruppin a la orquesta de Federico II, príncipe heredero de Prusia, a quien siguió a Potsdam y después a Berlín cuando subió al trono, donde se mantuvo hasta 1767, cuando decide abandonar la corte y trasladarse a Hamburgo para suceder a Georg Philipp Telemann como Director Musices. A partir de entonces, y hasta su muerte, se ocupó de la cantoría del Johanneum y de las cinco principales iglesias de Hamburgo, de ahí que fuera conocido a la postre como el Bach de Hamburgo. Su extensa producción, que fue ampliamente difundida cuando vivía, incluye diversos oratorios y cantatas, unas veinte sinfonías y más de cincuenta conciertos para uno o dos instrumentos de teclado, violonchelo o flauta. La parte más original de sus obras se encuentra, probablemente, en las composiciones para teclado. De él se interpretan aquí su Sinfonía n.º 1 en Re mayor Wq. 183/1 y la Sinfonía nº. 4 en Sol mayor Wq. 183/4. Se trata de cuatro sinfonías compuestas en Hamburgo, y aunque menos conocidas que otras de su etapa anterior, muestran a un gran compositor para la orquesta y el estilo de la época. Publicadas en Leipzig en 1780 y dedicadas a Friedrich Wilhelm, llevan por título Orchester-sinfonien, y se conforman con una plantilla de cuerda, dos trompas, dos flautas y oboes, fagot y conserva aún una línea de continuo que las ancla en el Barroco.

 De Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) se interpreta su célebre Sinfonía n.º 39 en Mi bemol mayor, KV 543, que fue finalizada el 26 de junio de 1788, el mismo verano en el que compondría sus dos últimas sinfonías: la n.º 40 [25 de julio] y la n.º 41 [10 de agosto]. Es por eso que para Nikolaus Harnoncourt estas tres sinfonías conforman una trilogía consciente que Mozart abre con esta n.° 39, que presenta una gran introducción –a modo de obertura– y concluye sin coda. Como también pasa con la n.º 40 y la n.º 41, no existe ninguna prueba sólida que confirme que se estrenaron en vida de Mozart, aunque para algunos pudieron hacerlo –al menos dos de ellas– durante un concierto en Viena el año 1791.

Sinopsis:
La Orquesta de la Suiza italiana se pone a las órdenes de otro gran maestro, Ton Koopman, interpretando un programa doble C.P.E. Bach / Mozart, con dos sinfonías y un concierto para dos claves de Bach, y la Sinfonía n.º 39 de Mozart.