Fantástico recital que tiene al Clasicismo y al violonchelo como auténticos protagonistas, de la mano de Ivan Monighetti, la orquesta suiza y el director galo.

Olivier Cuendet (1953) es un director de orquesta, de conservatorio, compositor y arreglista francés que estudió órgano y dirección musical en La Chaux-de-Fonds, donde se graduó en 1976, perfeccionando su formación en Italia, con Franco Ferrara en Venecia y en la Accademia Santa Cecilia de Roma. Posteriormente desempeñó labores como asistente en el Teatro La Fenice de Venecia [1977-1979], antes de viajar a Tanglewood, donde estudió con Seiji Ozawa y Leonard Bernstein, así como en la Juilliard School de Nueva York [1979-1980]. También incluye entre sus maestros a Igor Markevitch y Rafael Kubelik. En 1983 ganó el concurso de directores N. Malko en Copenhague, tras lo cual ha ido construyendo su carrera como director por toda Europa. Cuendet es el primer director artístico y director principal de la Orquesta de Caen desde 1992 hasta 1995 y luego de Västerås Sinfonietta en Suecia entre 1995 y 1998. Su repertorio de conciertos abarca desde la música barroca hasta la música contemporánea, que él ama. Ha dirigido numerosos estrenos mundiales de compositores como György Kurtág, Franco Donatoni, Olga Neuwirth, Pascal Dusapin y Heinz Holliger.

 Por su parte, Ivan Monighetti (1948), a quien Pênderecki se refirió como un violonchelista extraordinario, fue el último alumno de Mstislav Rostropovich en el Conservatorio de Moscú. Ha sido ganador de primeros premios, incluyendo el Tchaikovsky en 1974, y desde entonces su carrera le ha llevado por toda Europa, América y Japón. Como solista ha actuado con la Filarmónica de Berlín, Gewandhaus de Leipzig, Gulbenkian y la Filarmónica de Moscú, entre otras. Monighetti cuenta con un amplísimo repertorio del siglo XX como resultado de su trabajo con los compositores Penderecki, Xenakis, Dutilleux, Knaifel, Schnittke, Gubaidulina, Silvestrov y Ali-Zadeh. Actualmente es profesor de violonchelo en la Academia de Música de Basilea, profesor invitado en el Conservatorio de Moscú y profesor de la cátedra de violonchelo en la Escuela de Música Reina Sofía de Madrid. Ha actuado como miembro del jurado en prestigiosos concursos como el J. S. Bach de Leipzig e imparte lecciones magistrales por todo el mundo.
 En programa, tres magníficas obras servidas por dos de los mejores compositores en la Europa del siglo XVIII: Franz Joseph Haydn (1732-1809) y Luigi Boccherini (1743-1805). Del maestro austríaco se interpreta su Sinfonía n.º 68 en Si bemol mayor, una composición de 1779 y uno de los magníficos ejemplos del género por el llamado padre de la sinfonía. Esta es, además, una de las primeras sinfonías en contener dos partes para fagot independientes. La otra obra de Haydn es el Concierto para violonchelo nº 1 en Do mayor, compuesto entre 1761 y 1765 para Joseph Franz Weigl, destacado chelista de la orquesta de Esterházy, que dirigía Haydn. Este concierto se creía perdido hasta una fecha tan reciente como 1961, cuando apareció en el Museo Nacional de Praga entre diversos documentos pertenecientes al Castillo Radenin. Como en otras obras compuestas para Weigl se le exige al solista un gran virtuosismo. Las cadencias del primer y segundo movimientos no son originales del compositor. Del compositor italiano se interpreta su Concierto para violonchelo y cuerda n.º 2 en La mayor, que fue arreglado y reorquestado por al menos una media docena de manos, con Ottorino Respighi y Gaspar Cassadó entre los más destacados. A pesar de que no ha encontrado el predicamento de su concierto en Si bemol mayor, se trata de una obra de un calibre muy considerable del que fue, sin duda, el gran compositor para el instrumento en la segunda mitad del siglo XVIII.

Sinopsis:
Olivier Cuendet extrae las esencias de la Orquesta de la Suiza italiana en este programa doble dedicado a dos de los mayores genios del siglo XVIII: Franz Joseph Haydn y Luigi Boccherini. Del primero se interpreta su Sinfonía nº 68 y el Concierto para violonchelo n.º 1; del segundo su Concierto para violonchelo y cuerda n.º 2. Ivan Monighetti suma su violonchelo a la causa para construir un recital que le deleitará.