Magnífico documental en el que la joven y excepcional soprano rusa interpreta y habla sobre su relación con el magnífico operista italiano.

Una de las sopranos más solicitadas actualmente en el panorama de la lírica es sin duda la rusa Olga Peretyatko (1980), nacida en la hermosa ciudad de San Petersburgo, que comenzó su carrera musical cantando en el coro de niños del célebre Teatro Mariinsky, para estudiar después en la Hanns Eisler-Hochschule für Musik de Berlín y en el estudio de ópera de la Ópera de Hamburgo. Su debut internacional se produjo en el prestigioso concurso Operalia, organizado y auspiciado por Plácido Domingo. Hoy continúa recibiendo importantes premios, entre ellos la alta distinción del Premio Franco Abbiati della Critica Musicale Italiana y el premio más importante de Europa ofrecido por los medios especializados, el ECHO Klassik, en la categoría de Mejor Álbum Solista del Año.

Peretyatko ha firmado un exclusivo contrato con Sony Classical, casa discográfica con la que ha lanzado su cuarto álbum, Russian Light, con algunas de las más hermosas arias y canciones del repertorio ruso. Esta grabación continúa el éxito de crítica y público de los álbumes La Bellezza del Canto [2011] y Arabesque [2013], así como Rossini! [2015], dedicado enteramente a la música de Gioachino Rossini y que salió acompañado del documental producido por la televisión pública italiana [RAI 5] y que aquí le ofrecemos. La voz única y su presencia escénica permiten a Peretyatko combinar una carrera de ópera activa con recitales frecuentes en los lugares más legendarios del mundo. No hay un gran teatro de ópera que aún no la haya invitado a cantar papeles principales, como Deutsche Oper Berlin, las óperas estatales de Berlín y Múnich, Ópera Estatal de Viena, Ópera de Zúrich, La Fenice en Venecia, La Scala de Milán, Teatro Real Madrid, Opéra Bastille en París, Ópera holandesa en Amsterdam, La Monnaie en Bruselas, Teatro Bolshoi de Moscú, Teatro Mariinsky de San Petersburgo y Metropolitan Opera de Nueva York. Su repertorio incluye desde óperas de Georg Friedrich Händel hasta Wolfgang Amadeus Mozart, pasando por Richard Wagner y Richard Strauss. Como participante de la Accademia Rossiniana en Pesaro ha cantado habitualmente en el Rossini Opera Festival: Corinna y Contessa di Folleville [Il viaggio a Reims, 2006], Desdemona [Otello, 2007), Giulia [La scala di seta, 2009), Aldamira [Sigismondo, 2010) y el rol principal en Matilde di Shabran [2012].

 Gioachino Rossini (1792–1868) destacó especialmente dentro de la ópera cómica, en la que se desenvolvió de manera más fructífera y genial que en el propio drama escénico. Ningún compositor en la primera mitad del siglo XIX disfrutó del prestigio, la riqueza, la aclamación popular y la influencia artística que Rossini atesoró. Sus contemporáneos le reconocieron como el compositor italiano más grande de su época. Sus logros arrojaron al olvido el mundo operístico de Domenico Cimarosa y Giovanni Paisiello, creando nuevos estándares ante los que otros compositores iban a ser juzgados. Tanto Vincenzo Bellini como Gaetano Donizetti trabajaron bajo la sombra de Rossini, y sus personalidades artísticas surgieron en confrontación con sus óperas. No fue hasta la llegada de Giuseppe Verdi que Rossini fue reemplazado en el centro de la vida operística italiana.

 Olga Peretyatko: Mi amor por Rossini muestra a la gran cantante rusa en su sincera y enorme admiración por Gioachino Rossini. Este documental incluye fragmentos de Peretyatko cantando varias de las arias más famosas de Rossini en concierto con la Orquesta del Teatro Comunal de Bolonia dirigida por Alberto Zedda. Peretyatko se presenta en escenarios prestigiosos de todo el mundo, incluso el Festival d'Aix-enProvence, el Festspielhaus Baden-Baden, el Festival de la Ópera Rossini, el Deutsche Staatsoper Berlin y el Teatro de los Campos Elíseos. Además reflexiona sobre su vida, sus experiencias como cantante, y sobre todo, su amor por Rossini.

Sinopsis:
Olga Peretyatko, una de las sopranos más relevantes de las últimas generaciones, se sincera ante las cámaras de Gabriele Cazzola para narrar su relación y el inmenso respeto que siente por la figura de Gioachino Rossini, el gran operista y compositor italiano, al que además interpreta en varios de los mejores escenarios del mundo, con la compañía de la Orchestra del Teatro Comunale di Bologna y la dirección de Alberto Zedda.