Un espectáculo de danza absolutamente impresionante, en el que se combina, como nunca se ha visto, la danza de seres humanos y hermosos cisnes.

Este innovador proyecto, y único en el mundo, crea un vínculo entre el arte y la naturaleza, entre hombre y el animal en una búsqueda permanente y un acto de creación que cuestiona el concepto de cuerpo humano/cuerpo volátil en su esencia estética y filosófica. Esta investigación se centra en la presencia de animales, especialmente aves, en un proceso bajo el signo de dejar ser, consistente en dejar el mayor espacio para el animal y el bailarín durante el acto creativo para que puedan interaccionar. Lo que está en juego es un estado del ser que lleva, por su propia lógica, una filosofía y estética particulares. Por medio de un trabajo de escucha e interacción los bailarines se abren a su otro ser, el animal, y le dan el espacio que le corresponde en un juego de improvisación, creación intuitiva e instantánea que resulta apabullante. Por un lado, las propiedades de los animales contaminan el bailarín cuyas posiciones y cuerpo receptivos irrumpen en la escena en un beneficio del estado del animal; por el otro, el ave acepta el juego y ayuda a construir la red de abstracciones fluctuantes que conforman la obra. Siempre abierto al riesgo y lo inesperado, el trabajo que se teje a discreción en el espectáculo es también una manera de pensar nuevas formas de ser para la raza humana en las últimas investigaciones sobre la ciencia de la conciencia, la etología y las artes escénicas. Cisne es un proyecto que da vida al concepto de zooësis, neologismo compuesto por zoología y poesía que cuestiona la figura y el cuerpo del animal en el arte, logrando transgredir la línea divisoria que separa al hombre de los animales, creando así una dinámica fructífera. Esta disciplina, centrada en sus inicios en cuestiones de origen animal y específicamente en el ámbito filosófico, discute los conceptos de alteridad y la denuncia del enfoque antropomórfico y antropocéntrico frente a los animales. Para Dominique Lestel, filósofo, etólogo y profesor, el animal es el futuro del hombre, por lo que esta creación entre bailarín y ave se construye en torno a los conceptos de la excitación y la atención al desarrollo de las aves en su propio ritmo. Luc Petton habla de flujo de escucha e invita a los bailarines a modular su estado físico y su presencia en relación al animal, lo que conlleva una desterritorialización y desarrolla en los bailarines una nueva sensibilidad, un nuevo modo de su alteridad con el animal. Esta proximidad e interdependencia han creado una fructífera dinámica que el investigador estadounidense y profesor de Historia de la conciencia, Donna Haraway, ha denominado como coreografía ontológica.
Cisne surge como una poética del espacio-tiempo, donde los límites entre la animalidad y la humanidad, así como entre los elementos, aire, tierra y agua se presenten como una indecisión, al igual que en aquel momento en que la especie humana todavía caminaba sobre las metamorfosis. Esta creación combina imágenes arcaicas y un tratamiento coreográfico contemporáneo que sirva a sus objetivos. El inicio del protocolo de impregnación de los cisnes se realizó en la primavera de 2010, momento justo de su nacimiento y salida del huevo, presentando desde entonces un contacto inmediato con los bailarines, que después serán sus compañeros en el escenario, para seguir muy de cerca su proceso de crecimiento hasta llegar a la edad óptima en la que enfrentarse al reto de aparecer en un escenario frente al público y cocrear un espectáculo con seres humanos.
Sinopsis:
Luc Petton y su Compagnie Le Guetteur crean este mágico y genuino espectáculo audiovisual que combina lo mejor de la danza contemporánea con la inclusión de cisnes en escena. Los bailarines Aurore Castan-Aïn, Katia Petrowick, Marie Sinnaeve, Aurore Godfroy, Anaïs Barthe y Delphine Berdiel se unen a la dirección artística, concepto y coreografía de Luc Petton, la coreografía de Marilén Iglésias, la música de Xavier Rosselle y el trabajo con los cisnes llevado a cabo por Francçois Coquet y Guillaume Habrias, en un espectáculo que le transportará.