Un documental que le invita a conocer las raíces de la música barroca europea a través de Rubén Dubrovsky y su Vienna Bach Consort.

La música barroca es el estilo musical europeo surgido en la época cultural homónima que abarca aproximadamente desde el nacimiento de la ópera –en torno a 1600– hasta la muerte de Johann Sebastian Bach en 1750. Es uno de los estilos de la que se conoce como música clásica, académica o culta –términos bastante obsoletos e inadecuados–, al que antecede la música renacentista y le sigue el Clasicismo. Caracterizada por la aparición de la tonalidad y el uso del bajo continuo, el Barroco fue uno de los períodos más trascendentes en el desarrollo musical europeo, por múltiples razones. El término Barroco se tomó de la arquitectura, donde designaba algo retorcido o una construcción elaborada, envuelta, siguiendo el término original barrueco o berrueco, tomando del portugués, que describía una perla deformada. En el siglo XVIII se usó en sentido peyorativo para describir las características del estilo musical del siglo anterior, que se consideraba tosco, extraño, áspero y anticuado. Desde mediados del pasado siglo, con la llegada de corrientes filológicas que perseguían el estudio profundo de las fuentes primerias y secundarias con el fin de interpretar estos repertorios de la manera más fidedigna posible, la música del Barroco ha ido viviendo un desarrollo cada vez mayor, surgiendo numerosos especialistas en la interpretación y su estudio. El llamado historicismo –movimiento de interpretación de la música antigua con criterios e instrumentos originales– ha supuesto uno de los movimientos interpretativos más sustanciosos e importantes del siglo XX.    En este documental, titulado De Bach a las raíces: desde Leipzig hasta África, el conjunto Bach Consort de Viena, bajo la dirección del director e instrumentista argentino Rubén Dubrovsky, interpreta música europea del Barroco a las que añade unos toques con raíces latinoamericanas. Los dos mundos de la música folklórica argentina y de la música barroca europea se contraponen e imbrican entre sí de manera impresionante. Dubrovsky lleva sus raíces musicales a la audiencia, destaca lo que tienen en común y, a medida que el programa musical se desarrolla, se embarca en una búsqueda entretenida, enigmática y perspicaz de pistas que van desde Leipzig a las raíces de la música barroca en África.

 Esto se debe a que en el siglo XVI tres culturas entraron en contacto entre sí en América Latina: los indígenas, los conquistadores españoles y los esclavos africanos. Violines y tiorbas se mezclaron con charangos argentinos, jaranas mexicanas y tambores africanos. De Argentina a México nuevos bailes explotaron en vida. Como polizones, estos bailes viajaron con el botín colonial a España. Esta música rápidamente conquistó Europa, con la mezcla de culturas siguiendo su curso. Mientras que los bailes ardientes fueron olvidados pronto en Europa, en la Argentina han permanecido vivos en la forma de una música folklórica sofisticada y tienen gran importancia para enseñarnos sobre la manera original de hacer música y los instrumentos en el período barroco. Mientras que la mezzosoprano Bernarda Fink y el tenor Francisco Brito realizan interpretaciones de obras barrocas en la tradición sudamericana y presentan la música argentina de acuerdo con la interpretación europea, el etnólogo musical, Gerhard Kubik, y el periodista musical Albert Hosp, tienen su propia opinión al respecto, la cual será desvelada a lo largo del documental.

Sinopsis:

¿Cuáles son los orígenes de la música barroca europea? Esta pregunta, nada sencilla, es la que sostiene el argumento de este documental en el que Rubén Dubrovsky, al frente del dúo solista conformado por Bernarda Fink y Francisco Brito, así como de su conjunto, Vienna Bach Consort, se afana por rastrear dónde se encuentran las raíces de lo que hoy se conoce como música barroca. Si quiere descubrirlo, le invitamos a disfrutar de este fantástico documental.