Una de las grandes óperas en la historia de Francia, en la siempre impresionante puesta en escena del Festival de Bregenz.
Los cuentos de Hoffmann [Les contes d'Hoffmann], ópera en tres actos, con prólogo y epílogo, de Jacques Offenbach (1819-1880) y libreto en francés de Jules Barbier, basado en una obra que el propio Barbier y Michel Carré habían escrito sobre cuentos de E. T. A. Hoffmann, titulada Les contes fantastiques d'Hoffmann. El 18 de mayo de 1879 Offenbach repartió invitaciones para un concierto privado; entre los invitados se encontraban, además de numerosos personajes eminentes, los directores de la Opéra Comique de París y de la Hofoper de Viena. En el programa había muchos números terminados de la ópera Los cuentos de Hoffmann. La obra pareció interesar mucho a ambos, pero Offenbach no pudo terminarla. En agosto de 1880 describió a su hija los detalles de su actividad, de donde se puede concluir que a la ópera le faltaban todavía partes esenciales. Cuando falleció, el 5 de octubre de 1880, la familia hizo saber que Los cuentos de Hoffmann estaban terminados y que había indicaciones detalladas para la orquestación que faltaba. De todos modos, la familia encargó a Ernest Guiraud –que en 1875 había compuesto los recitativos de Carmen– que dejara la obra lista para representarse. Guiraud realizó un trabajo excelente y Les contes d’Hoffmann se estrenó el 10 de febrero de 1881 en la Opéra Comique de París. Pocos meses después, el 7 de diciembre de 1881, la obra se representó por primera vez en idioma alemán. La celebración del centenario del fallecimiento de Offenbach provocó un verdadero diluvio de representaciones de esta obra, que sin duda es su obra más profunda y bella. Offenbach, que había visto la pieza escrita de Barbier y Carré, no pudo dejar de pensar en ella durante veinte años. Barbier convirtió la obra de teatro en libreto y escribió un texto sumamente vivaz, lleno de acción y emoción, con muchos fenómenos sobrenaturales, con magia y apariciones fantasmales, pero también con pasión y amor, con actuación y técnica, con enfermedad y muerte. Lamentablemente, no es posible establecer con seguridad el orden de las escenas del libreto original. Sea como fuese, uno de los libretos más intensos de la historia de la ópera, un tesoro para los directores de escena y escenógrafos, se había ganado para el teatro.
Casi se podría decir que solo en la hora de la muerte descubrió el rey de la opereta parisina lo que había creado. Su ópera Los cuentos de Hoffmann hace resplandecer con los colores más puros la exuberante alegría de su música. La inspiración melódica es en esta obra más fuerte que nunca; el trabajo armónico más pensado y sutil. En esta obra Offenbach es lírico, dramático y fantástico, y en algunos momentos no puede por menos de ser cómico. Es serio, sensible, dulce, sensual, según lo necesite la escena. Domina el aria con la misma seguridad que los pequeños y grandes conjuntos. En épocas recientes se ha manifestado en los teatros de ópera una tendencia a eliminar los recitativos y a sustituirlos por diálogos hablados, como era la intención de Offenbach. Los cuentos de Hoffmann forma parte del repertorio operístico estándar, apareciendo en las estadísticas de Operabase la n.º 30 de las cien óperas más representadas en el período 2005-2010, siendo la 2.ª en Francia y la primera de Offenbach.
Sinopsis:
Los cuentos de Hoffmann es a todas luces la obra más célebre de Jacques Offenbach, así como una de las aportaciones francesas de mayor trascendencia en la historia del género operístico. Les invitamos a deleitarse con esta producción del Festival de Bregenz, con sus siempre indescriptibles puestas en escena, que cuenta con las voces de Kerstin Avemo, Mandy Fredrich, Rachel Frenkel, Daniel Johansson, Michael Volle, Bengt-Ola Morgny, Ketil Hugaas, Christophe Mortagne, Hoël Troadec, Josef Kovačič, Petr Svodoba, Pär Karlsson, a las que sumar el Coro Filarmónico de Praga, la Orquesta Filarmónica de Viena y la batuta de Johannes Debus.