Un espectáculo de danza absolutamente impresionante, en el que se combina, como nunca se ha visto, la danza humana con la cetrería.

El secreto de los pájaros es una amalgama sin precedentes, en un espectáculo que combina de manera inédita a cuatro bailarines y treinta pájaros, todos ellos invitados a convivir sobre el escenario. El resultado es un largo y elaborado proyecto llevado a cabo con unos pajareros y los propios bailarines, en un espectáculo que reúne arrendajos, cacatúas, estorninos, urracas, periquitos y cuervos, los cuales danzan con la intérpretes en unas representaciones cada vez únicas y espectaculares. Luc Petton logra, través de esta oda a la libertad y a la belleza de los movimientos,  una gestualidad enérgica que es a la vez delicada y elegante, símbolo de los intercambios y las conexiones entre el hombre con la Naturaleza.

 El secreto de los pájaros es un espectáculo de danza contemporánea que incluye la presencia de aves en su hábitat natural. Se caracteriza por pasajes de danza sin los pájaros, que bien pueden ser secuencias lentas y otras rítmicas, alternando con otras en las que participan las aves, que suelen ser generalmente más lentas y contemplativas. El espectáculo incluye además una creación sonora en parte grabada, en parte transmitida en vivo por un músico que improvisa al saxofón tenor. Las limitaciones técnicas asociadas con la presencia de aves se suman brillantemente a las características técnicas del espectáculo y al resto de posibilidades escénicas, como en los juegos de iluminación y proyecciones. El escenario está meticulosamente adecuado a las condiciones, cerrado por una valla –invisible desde la sala– y contando además con todas las medidas de precaución para evitar asustar a los pájaros por cualquier ruido o evento inesperado, así como evitar que ellos pueden proporcionar cualquier desajuste que perturbe el curso de la representación. El espectáculo presenta nueve escenas que representan el total del evento, de casi una hora de duración.

 Las cualidades esenciales de este espectáculo son la siguientes: I. una construcción coreográfica inteligente y dinámica, a lo largo de nueve escenas relacionadas entre sí y conectadas por transiciones imaginativas e inteligentes; II. una comunicación muy especial entre las aves y los bailarines, tanto de orden carnal y físico, como a nivel de confianza, construyendo en torno a sí un espacio poético casi místico y arcaico; III. una dimensión onírica relacionada con las aves, no únicamente a través de su presencia y la interacción con los bailarines. El vuelo, la huida del suelo por los bailarines y la música parecen darles alas a los solistas por derecho propio. Las vivencias en la sala por parte del espectador están repletas de sorpresas y apariciones inesperadas. A veces uno ve un pájaro desde la distancia, a veces surge por encima del hombro de un bailarín, que le sigue movimiento, a veces un pájaro se da la vuelta y vuelve donde no esperamos… Para restaurar estas dimensiones de sorpresa y asombro ligadas a la presencia de aves en un espacio inusual, la captura escénica y visual logra proporcionar una visión íntima, transcribiendo en la proximidad y en detalle lo que en un teatro se vive a una distancia remota y una escala más pequeña.

Sinopsis:

Luc Petton, la Compagnie Le Guetteur y la Bienal de la danza de Lyon coproducen este mágico e inédito espectáculo que combina lo mejor de la danza contemporánea con la conexión entre el ser humano y la Naturaleza, en un evento que mezcla sobre el escenario a cuatro bailarines y treinta pájaros. Los bailarines Aurore Castan Ain, Mélisande Carré Angeli, Marie‐Laure Agrapart y Tuomas Lahti se unen a la dirección artística, concepto y coreografía de Luc Petton, la música de Xavier Rosselle y el trabajo de cetrería llevado a cabo por Tristan Plot, Julie Durdilly y Francçois Coquet, en este espectáculo que les dejará boquiabierto.