Una de las grandes óperas francesas de todos los tiempos, en magnífica producción del Festival de Salzburg, con un extraordinario elenco artístico.

Fausto [Faust] es una grand opera en cinco actos con música de Charles Gounod (18181893) y libreto en francés de Jules Barbier y Michel Carré, en una versión de la leyenda de Fausto, que adapta la pieza teatral Faust et Marguerite de los propios Barbier y Carré, inspirada levemente en la primera parte del Faust de Goethe. Su estreno tuvo lugar en el Théâtre Lyrique de París, el 19 de marzo de 1859. Gounod se decidió a tratar el tema de Fausto respondiendo al clima general de admiración por la intelectualidad germánica que se estaba creando en Francia, y que generaría la adaptación de obras de Goethe para la escena francesa. Faust no fue aceptada en el Teatro de Ópera Nacional por ser poco vistosa, y el estreno en el Lyrique tuvo que retrasarse un año porque se presentaba el drama Fausto de Adolphe d'Ennery en Porte St. Martin. El gerente del teatro, Léon Carvalho, designó a su esposa Marie Miolan-Carvalho, para interpretar el personaje de Marguerite, e impuso varios cambios durante la producción, incluso llegó a suprimir algunas partes. Incluía diálogos hablados que posteriormente, con ocasión de la primera representación en Estrasburg, en abril de 1860, fueron sustituidos por recitativos.

 Faust no fue inicialmente bien recibida, pero su editor, Antoine Choudens, que había adquirido los derechos por diez mil francos, emprendió una gira con la obra por Alemania, Bélgica, Italia e Inglaterra, con la misma Marie Caroline Carvalho en el papel principal. Para esta gira se cambió el diálogo hablado de la versión original por recitativos. En 1862, tres años después del estreno, se repuso en París, y esta vez fue un éxito. Allí gozó de trescientas catorce funciones en los diferentes escenarios del Théâtre-Lyrique hasta abril de 1869, después fue representada ciento sesenta y seis veces desde el año 1869 al 1875 en la Ópera [Salas Le Peletier y Ventadour]. La obra conoció una larga carrera internacional y gozó de una inmensa popularidad: fue representada más de dos mil cuatrocientas veces en la Ópera Garnier. Fue la obra con la que se inauguró la Metropolitan Opera en la ciudad de Nueva York el 22 de octubre de 1883, siendo la 8.ª más representada ahí, con más de setecientas cincuenta representaciones. Sigue siendo una de las óperas más populares, apareciendo en las estadísticas de Operabase aparece como la n.º 35 de las cien óperas más representadas en el período 2005-2010, siendo la 3.ª en francés y la primera de Gounod.

 Si no se compara el trabajo de los libretistas con la obra de Goethe, es posible apreciar aspectos positivos en su trabajo, sobre todo la hábil adaptación escénica, la selección de cuadros variados y emocionantes, la distribución de puntos culminantes y oasis líricos. De Goethe queda poco más que un argumento exterior, que sigue logrando conmover y emocionar. El sentido profundo del elemento demoníaco se ha perdido completamente. A pesar de eso –o gracias a ello– es una obra que ofrece excelentes resultados. También Gounod se ha alejado del drama original de Goethe en su música, cuyo demonismo en ningún momento se expresa en la partitura. Pero es un gran melodista, muestra una espléndida línea de canto y ofrece una técnica orquestal brillante. Muchas partes de la ópera se han vuelto muy populares y siguen siéndolo hoy por su fácil comprensión. Es la música indicada para una grand opera, muy efectiva y con sonidos embriagadores.

Sinopsis:

La ópera francesa tiene en Charles Gounod a uno de sus máximos valedores en el siglo XIX, pero también en el desarrollo del género en su historia. Pueden comprobarlo disfrutando de esta excelente producción de Faust, a cargo del Festival de Salzburg, una de sus óperas más celebradas. Está interpretada por los solistas Piotr Beczala, Ildar Abdrazakov, Maria Agresta, Alexey Markov, Tara Erraught, Paolo Rumetz, Marie-Ange Todorovitch, a los que acompaña el Coro Philharmonia Vienna y la Orquesta Filarmónica de Viena, todos bajo la dirección de Alejo Pérez.