Una de las grandes óperas de la Italia del XIX, en una producción que le fascinará, pues cuenta con Edita Gruberova, una de las mejores Normas que se recuerdan.

Norma es una tragedia lírica en dos actos con música de Vincenzo Bellini (1801-1835) y libreto en italiano de Felice Romani, basado en la tragedia Norma, ossia L'infanticidio, de Alexandre Soumet. La ópera tuvo su estreno en La Scala de Milán el 26 de diciembre de 1831. Se considera un ejemplo brillante y definitorio de la mejor tradición belcantista. Tras La sonnambula, se produce en Bellini un cambio de registro, con el que dio paso a la tragedia. Precisamente con Norma se ponen de manifiesto las excepcionales dotes teatrales del compositor para explorar las profundidades del drama romántico. El rol de Norma ocupa un lugar destacado entre los grandes personajes femeninos de la historia. Felice Romani realizó en su libreto profundas modificaciones respecto a la tragedia de Soumet. Los modelos de Soumet serán las figuras mitológicas de Niobe y Medea, así como Lady Macbeth de Shakespeare y la sacerdotisa de los druidas Velléda, del poema épico de Chateaubriand Les martyrs ou Le Triomphe de la religion chrétienne. Pero Romani enriqueció notablemente este mundo femenino, de por sí ya complejo, con dos aspectos importantes: el amor de la protagonista hacia Pollione y sus hijos; y el rol de Norma, una mujer de sentimientos profundos y contradictorios, al ser suma sacerdotisa y madre, además de amante abandonada y rival vengativa, todo en una misma persona. Su trágico final es consecuencia inevitable de sus conflictos emocionales y de la incompatibilidad entre el voto religioso, el deber hacia su pueblo y el amor no correspondido. Su muerte no es un castigo que se inflige a sí misma, sino una solución catártica a sus conflictos internos. En una carta datada el 1 de septiembre de 1831, Bellini escribió a la soprano Giuditta Pasta que Romani cree (que este tema) será muy efectivo, y absolutamente ideal para tu carácter enciclopédico, debido a la clase de carácter que tiene Norma. Musicalmente, Norma se caracteriza por sus melodías largas, dramáticas, muy ornamentadas e intensamente emocionales. Entre los fragmentos inolvidables de esta ópera se encuentra Casta diva, una de las arias de soprano más conocida de toda la historia de la música.
Una de las características del Romanticismo es la vuelta a la historia. Pero esta vez en vez no a la Antigüedad Clásica o al Renacimiento, sino a la Edad Media o a las tradiciones de los pueblos prerromanos. Dicha circunstancia hace que durante el primer tercio del siglo XIX se ponga de moda las novelas ambientadas en la Galia o en otros pueblos prerromanos, considerados como los verdaderos orígenes distintivos del nuevo nacionalismo emergente en la sociedad. Así, Alexandre Soumet se inspirará en antiguas leyendas de estos pueblos. Concretamente en la leyenda Celta en donde los druidas veneraban un árbol [Ydraggsil] –el mismo al que hace referencia Wagner en el Anillo del Nibelungo–. La complejidad del rol de Norma es doble, vocal y psicológica, por lo que ha hecho que solo las verdaderamente grandes sopranos de la historia hayan podido afrontar el papel con la suficiente dignidad. Norma sigue siendo una de las óperas más populares, apareciendo en las estadísticas de Operabase como la n.º 38 de las cien óperas más representadas en el período 2005-2010, siendo la 20.ª en Italia y la primera de Bellini.
Sinopsis:
Norma es sin duda una de las grandes óperas del compositor italiano Vicenzo Bellini. Llega aquí en esta magnífica producción alemana, con un excepcional elenco vocal conformado por Edita Gruberova, Zoran Todorovich, Roberto Scandiuzzi, Sonia Ganassi, Cynthia Jansen, Markus Herzog, Michael Kolh, Stefan Kohl, al que acompaña el Coro de la Ópera Estatal de Baviera, la Orquesta Estatal de Baviera y la dirección escénica de Jürgen Rose y la musical de Friedrch Haider.