El célebre conjunto Les Arts Florissants pone en escena dos de las obras escénicas menos conocidas del genial compositor francés.

Jean-Philippe Rameau (1683-1764) fue un compositor, organista, clavecinista, violinista y teórico de la música francés, sin duda uno de los más trascendentales en la historia de la música de su país, pero también todo Occidente. Se familiarizó con los rudimentos de la práctica musical desde su más tierna infancia. Un viaje a Milán emprendido en 1701 le dio a conocer la tradición musical italiana. En 1706 publicó en París su Primer libro de piezas para clave, de gran importancia. De 1722 data la publicación de su Tratado de armonía, ambicioso ensayo que suscitó una viva polémica, pero que contribuyó a cimentar su fama como teórico. En 1733 inició una brillante aunque tardía carrera como autor dramático con la ópera Hippolyte et Aricie, a la que siguieron, entre otras, Les Indes galantes [1735] y Castor et Pollux [1737], escritas según el modelo de la tragédie-lyrique establecido por Lully, aunque enriquecido a nivel melódico, armónico e instrumental. A pesar de llegar de manera tan tardía a la ópera –que se tomaba muy en serio–, transitó por todos los géneros de importancia, logrando alcanzar las más altas cotas de refinamiento y calidad musical. Su legado es imprescindible, tanto por sus escritos teóricos, fundamentales para comprender el cambio de mentalidad de la época, como por sus numerosas composiciones, no solo en el ámbito escénico, sino también en lo puramente instrumental, en la cantata profana y el gran motete sacro francés.    El programa doble emprendido por Les Arts Florissants para la conmemoración del Año Rameau –que en 2014 se celebró en Francia con todo tipo de espectáculos y eventos de tipo musical y artístico– consistió en la interpretación de dos de sus breves obras escénicas, correspondientes al género del Acte de ballet –una breve vocal de un solo acto, en el que la danza cobra una importancia superlativa– y de la Pastorale héroïque –pieza escénica desarrollada en Francia durante los siglos XVII y XVIII, cuyo espíritu y principios son próximos a la tragédie lyrique, pero con un carácter más ligero y un número de actos reducido, cuyos argumentos permiten poner en escena dioses y héroes de la mitología clásica, con una intriga generalmente centrada en los sentimientos amorosos–.

 Daphnis et Égle es una pastorale héroïque en un acto, con texto de Charles Collé, que fue estrenada en el Théâtre de Fontainebleau el 30 de octubre de 1753. Rameau se desliza aquí por algunos principios de estilo italiano: la obertura en tres movimientos, recitativos eliminados. Sin embargo, el encanto en sus pasajes de danza supone el mejor efecto de la obra, gracias a sus zarabandas, gavotas, gigas, minuetos y contradanzas. Por su parte, Le naissance d’Osiris es un acte de ballet sobre texto de Louis de Cahusac, que tuve su estreno el 12 de octubre de 1754, en el mismo teatro de Fontainebleau. Philippe Beaussant escribió sobre la obra: A excepción de algunas arias, son los bailes los protagonistas de esta obra, que no pretende ser otra cosa que un ballet. La apertura es italiana, en tres movimientos de danza, y la atmósfera pastoral prevalece todas ellas.

Sinopsis:

Jean-Philippe Rameau es sin duda uno de los mejores compositores franceses de la historia. A pesar de que su obra escénica ha sido muy grabada e interpretada, todavía quedan obras menos conocidas. Es el caso de Daphnis et Églé y Le Naissance d’Osiris, que el magnífico conjunto francés Les Arts Florissants, con su director William Christie al frente, puso en liza en 2014, año de la conmemoración de los 250 años de su desaparición. Un conjunto de solistas vocales, instrumentistas y bailarines de primer nivel completan un elenco de auténtico lujo.