La única ópera del genial compositor alemán, en una magnífica producción del Festival de Salzburg, que cuenta con un dúo protagonista de lujo.

Fidelio o el amor conyugal [Fidelio oder die eheliche Liebe], ópera en dos actos con música de Ludwig van Beethoven (1770-1827) sobre libreto en alemán de Joseph F. Sonnleithner, a partir del texto original en francés de Jean-Nicolas Bouilly que se había usado para la ópera de 1798 Léonore, ou l’amour conjugal, de Pierre Gaveaux, y para la ópera de 1804 Leonor, de Ferdinando Paer –la que a buen seguro Beethoven conocía, pues poseía una copia de la partitura–. Es la única ópera que compuso Beethoven. La ópera cuenta cómo Leonora, disfrazada como un guardia de la prisión llamado Fidelio, rescata a su marido Florestán de la condena de muerte por razones políticas.
Antes que Beethoven otros músicos y libretistas afrontaron la historia de Leonora, hecho real ocurrido en los años que siguieron a la Revolución Francesa. Uno de ellos será Jean Nicolas Boully, quien construye una obra que más tarde será musicalizada por Pierre Gaveaux en 1798, llevando por título Leonore, ou l´amour conjugal. Más tarde el mismo tema será abordado por Ferdinando Paër, que estrenará en Dresden –un mes y medio antes de que lo haga Beethoven– una Leonora, ossia l´amore coniugale. Paralelamente, el mismo año [1805] también aparecerá una obra denominada L´amore coniugale, de Johann Simon Mayr. Beethoven retomará este tema, pero a diferencia de los casos anteriores situará la acción en España con el fin de que las culpas no recayesen en los jacobinos, con los que de alguna manera siente cierto aprecio, por lo que de revolución y cambio suponían sus posturas, más que sus métodos. Su primer estreno supuso un gran fracaso, por lo que el compositor volvió a revisar la obra y a introducir modificaciones en ella – fundamentalmente el cambio de oberturas y el añadido del tercer acto–. Así cuando se reestrena en su forma definitiva en 1814 alcanza un gran éxito, apareciendo en diversos teatros del mundo: Riga, 1818, San Petersburgo 1819, Londres 1832, Moscú 1842, Roma 1886, Madrid 1893, Milán 1927…
La obra se enmarca dentro de lo que se ha venido en llamar la segunda etapa del artista [1802-1816], esto es, una etapa de transición en la que da por agotadas las viejas fórmulas del clasicismo y se adentra en nuevas con el fin de poder dar a la música una expresión bien diferente. Estos sentimientos no solo aparecen por lo que al tema se refiere: Leonora es un prototipo de lucha por un ideal, algo así como una alegoría de la revolución y la libertad; si no también por los nuevos elementos musicales que utiliza en la obra, tales como la función importantísima del coro, circunstancia novedosa, o la gran instrumentación y orquestación de la misma, hasta tal punto que las tesituras de los personajes han de ser muy poderosas para poder elevarse sobre los instrumentos. Esto hace que necesariamente se abandonen las tradiciones belcantistas en aras de una mayor dramatización del personaje.
Sinopsis:
El catálogo de Ludwig van Beethoven está repleto de grandes títulos en prácticamente todos los géneros habituales de su época. Sin embargo, la ópera fue uno de los menos transitados por él. Solo nos ha llegado una ópera de su mano, Fidelio, un extraordinario ejemplo que les invitamos a disfrutar en las voces de Adrianne Pieczonka, Jonas Kaufmann, Tomasz Konieczny, Hans-Peter König, Norbert Ernst, Sebastien Holecek, Nadia Kichler, Paul Lorenger, Daniel Lokos, Jens Musger, el Coro de la Sociedad de Conciertos de la Ópera Estatal de Viena, la Filarmónica de Viena y la dirección de Franz Welser-Möst.