Una extraordinaria clase magistral de la mano de Gustavo Dudamel al frente de la orquesta que le vio nacer: la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela.
El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, obra social y cultural del Estado venezolano, también conocida como El Sistema, fue concebido y fundado en 1975 por el maestro y músico venezolano José Antonio Abreu para sistematizar la instrucción y la práctica colectiva e individual de la música a través de orquestas sinfónicas y coros, como instrumentos de organización social y de desarrollo humanístico. Un movimiento fundamental en el desarrollo musical y pedagógico del país, que reconoce al movimiento orquestal como una oportunidad para el desarrollo personal en lo intelectual, en lo espiritual, en lo social y en lo profesional, rescatando al niño y al joven de una juventud vacía, desorientada y desviada. A José Antonio Abreu, gerente, emprendedor, maestro insigne, tutor de varias generaciones de venezolanos y fundador del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, hay que definirlo con una sola palabra: visionario. Este músico venezolano, sembrador de ilusiones y constructor de sueños, ha llevado a cabo una tarea que supera el horizonte musical y cultural, y se inserta en el rescate y formación de la juventud venezolana y latinoamericana. Así titulaba el diario El Nacional una noticia sobre la Orquesta Nacional Juvenil aparecida el 2 de febrero de 1976. Convertido y asumido como el lema del Sistema Nacional de las Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, Tocar y luchar, refleja la determinación y el empeño que siempre han caracterizado a sus integrantes y que han hecho de El Sistema el proyecto orquestal y social más importante de la historia musical venezolana. Gustavo Dudamel es sin duda uno de los directores referenciales en el panorama de la música clásica actual. A pesar de su juventud, el artista venezolano llevo años ocupando un lugar de privilegio en el complejo y exigente mundo de la dirección orquestal, merced a su gran talento musical y su enorme carisma. Se formó desde su infancia en el Sistema, del que es su buque insignia. La pasión con la que dirige continúa vigorizando a públicos de todas las edades en todo el mundo. Actualmente es el director musical de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela y de la Filarmónica de Los Ángeles, y el impacto de su liderazgo musical se siente en varios continentes. Mientras su compromiso como director musical en los Estados Unidos y Venezuela representa la mayor parte de su calendario anual, Dudamel es invitado cada temporada a dirigir algunas de las más prestigiosas orquestas del mundo.
El trabajo de la clase se centra en una gran obra, la Sinfonía n.º 1, »Titan», de Gustav Mahler (1860-1911), uno de los compositores fetiches para Dudamel. La sinfonía fue comenzada en el año 1884, sin embargo no como una sinfonía, sino como un poema sinfónico de grandes dimensiones y que adquiere el título de Titan por la novela homónima de Jean Paul, a pesar de que en realidad parece que Mahler no se inspiró en ella para la composición. Mahler utiliza material procedente de su malograda ópera Rübezahl y trabajó sobre ella de forma recurrente y casi obsesiva. Terminada en 1888, la primera versión se estrenó en Budapest en 1889, llevando como nombre Symphonische Dichtung in zwei Teilen, siendo en 1983 cuando la reestrena en Hamburg bajo el nombre de Titan, aunque todavía volvería a trabajar sobre ella y finalmente se estrenará en Berlin [1896] ya sin el sobrenombre y en la forma que nos ha llegado finalmente. Obra de transgresora factura, sufrió un estreno en cierta manera complicado y bastante frío por parte del público y la crítica. Sea como fuere, la obra se revela como una obra genial que no es comprendida en su momento, quizá porque se adelantada varios años a lo que está por llegar, denotando así la capacidad creadora de Mahler, que sin duda apoyan la visión de que es uno de los compositores más trascendentes de finales del XIX.
Sinopsis:
No siempre se puede asistir a toda una lección magistral de la mano de uno de los grandes directores del siglo XXI, y mucho menos desde la comodidad de su hogar. Le invitamos a disfrutar de Gustavo Dudamel y la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela en esta clase práctica sobre la magnífica Sinfonía n.º 1, «Titan», de Gustav Mahler, al auspicio del célebre Festival de Salzburg.