Apertura del festival de la mano de uno de los pianistas y directores más importantes de la historia, en un recital de auténtico lujo.

Como es habitual, el Festival de Salzburg echa el resto para ofrecer en su concierto de apertura de cada nueva edición un evento de primer orden mundial. En el año 2010 invitó a Daniel Barenboim a hacerse cargo –en una doble faceta como pianista y director– de dicho concierto, dirigiendo a la habitual orquesta de la casa, la excepcional Filarmónica de Viena. Se interpretaron tres obras del repertorio, aunque no de las más comunes en las salas de conciertos. Se abrió con la presencia de Ludwig van Beethoven (1770-1827) y su Concierto para piano n.º 4 en Sol mayor, Op. 58, uno de los que menos se interpreta de los cinco que compuso. Fue compuesto entre 1805 y 1806, aunque no se han conservado de él copias autógrafas. La obra se concibe en tres movimientos y con una plantilla orquestal habitual en la época. Tuvo su estreno, con el propio Beethoven al piano, en un concierto privado en marzo de 1807 en el palacio de su patrón, el príncipe Lobkowitz. Sin embargo, el estreno público no fue hasta el 22 de diciembre de 1808 en el Theater an der Wien, de nuevo con Beethoven al piano. Beethoven dedicó el concierto a su amigo, alumno y patrón el Archiduque Rudolf de Austria. Un comentario en el Allgemeine Musikalische Zeitung de mayo de 1809 dice que se trata del concierto más admirable, singular, artístico y complejo concierto que Beethoven haya escrito. A pesar de ello la obra, después de su estreno, cayó en el olvido hasta 1836, cuando fue recuperada por Felix Mendelssohn. Emil Ludwig, el más importante biógrafo de Beethoven, lo considera también el más perfecto concierto para solo instrumento jamás compuesto.

 Del compositor francés Pierre Boulez (1925-2016) se interpretan tres números de sus Douze Notations, obras para piano –orquestadas posteriormente, de las que no se publicaron todas– compuestas en la fase final de sus estudios privados con Leibowitz y Messiaen. Habiendo descubierto el método de doce notas a principios de 1945. Años después, por primera vez, lo utilizó como base de una pieza entera. El diseño de las Notaciones puede ser visto como un homenaje musical al número 12: consta de doce piezas cortas, cada una de las cuales dura doce compases. Cada una de estas miniaturas tiene su carácter distintivo, con contrastes notables no solo entre las piezas, sino a veces en una sola pieza. El elemento que todos tienen en común es una línea de doce notas que se emplea de diferentes maneras a lo largo de las piezas, creando así coherencia en el nivel del material musical. Pero Notations no es un trabajo rígido de doce notas, pues Boulez trata la técnica que aprendió de Leibowitz con gran libertad. La línea se utiliza no solo horizontalmente y verticalmente, sino también en permutación, dividida y fragmentada en segmentos. También hay muchas notas repetidas, clusters, glissandi y varias formas de ostinato.

 Concluye el concierto con el Te Deum de Anton Brucker (1824-1896), composición para cuatro solistas, coro, orquesta y órgano, sobre la que comenzó a trabajar entre el 3 y el 17 de mayo de 1881, cuando estaba finalizando su Sinfonía n.º 6. Tras concluir su Sinfonía n.º 7 volvió a trabajar en su Te Deum, el 28 de septiembre de 1883. La partitura vocal y orquestal fue completada el 7 de marzo de 1884. El órgano ad libitum se añadió en una partitura el 16 de marzo de 1884. El Te Deum se estrenó en el Kleiner Musikvereinssaal de Viena el 2 de mayo de 1885. El propio compositor llamó a la obra el orgullo de su vida.  El borrador de 1881 y el primer esbozo de 1883 se guardan en el archivo de la Abadía de Kremsmünster. La voz, la partitura orquestal y órgano ad lib. de 1884 se almacenan en el archivo de la Österreichische Nationalbibliothek.

Sinopsis:

Daniel Barenboim es el protagonista de este concierto de apertura del célebre y fantástico Festival de Salzburg en su edición de 2010. Está acompañado por las voces de Dorothea Röschmann, Elīna Garanča, Klaus Florian Vogt y René Pape. Se les une el Coro de la Sociedad de Conciertos de la Ópera Estatal de Viena y la Orquesta Filarmónica de Viena, para interpretar un hermoso programa protagonizado por Ludwig van Beethoven, Pierre Boulez y Anton Bruckner.