Selección personal de la gran soprano neozelandesa de algunos de sus mejores momentos, que jalonan una carrera realmente espectacular.

Kiri Te Kanawa (1944), cuyo nombre de nacimiento es Claire Mary Teresa Rawstron, es una soprano mundialmente reconocida desde hace décadas como una de las mejores cantantes de ópera del pasado siglo. La cantante neozelandesa-irlandesa-maorí es considerada, además, una suprema exponente de su generación en papeles de Wolfgang Amadeus Mozart y Richard Strauss, con exitosas incursiones en el repertorio de Giuseppe Verdi, Georg Friedrich Händel y la música francesa. Su singular presencia escénica la hizo ideal para encarnar princesas, condesas y personajes nobles, su voz, de textura y timbre fácilmente reconocibles la convirtieron en una de las máximas divas de los años ochenta. Se estima que en 1981 fue vista y escuchada por unos 600 millones de personas en todo el mundo cuando interpretó el aria Let the Bright Seraphim, de Händel, en la boda de Carlos, Príncipe de Gales y Lady Diana Spencer. Te Kanawa fue adoptada por una familia maorí cuando aún era una niña. En su adolescencia y primera juventud Te Kanawa fue una popular cantante de entretenimiento en Nueva Zelanda. Con su grabación de Nun's Chorus, de Casanova, la opereta compuesta por Ralph Benatzky en 1928, con música de Johann Strauss II, ganó su primer disco de oro de Nueva Zelanda. En 1965 ganó un concurso de canto y recibió una beca para estudiar en Londres. En 1966 se inscribió en el London Opera Centre, donde estudió con Vera Rozsa. Te Kanawa comenzó su carrera como mezzosoprano, pero más tarde, por consejo del director de orquesta Richard Bonynge, se convirtió en soprano.

 Participando en pequeños papeles en las óperas Don Carlo, Boris Godunov, Parsifal, La flauta mágica y Rigoletto fue descubierta por Sir Colin Davis, además de en unas audiciones para Las bodas de Fígaro en 1969. En 1971 Te Kanawa hizo un sonado debut en el Royal Opera House como la Condesa Almaviva, en Las bodas de Fígaro de Mozart. Actuaría después en la Ópera de Escocia, la Ópera de Berlín, en el Festival de Glyndebourne, en la Ópera de San Francisco y en la Ópera de Santa Fe. Siguió un sensacional debut en el Metropolitan Opera en 1974. En los años siguientes actuó en la Ópera Lírica de Chicago, en la Ópera de Paris, en la Ópera de Sidney, en la Ópera de Viena, en La Scala de Milán, en la Ópera de San Francisco, en la Ópera de Munich y en la Ópera de Colonia, y añadió los personajes de Mozart Doña Elvira, Pamina y Fiordiligi, además de personajes italianos, como Mimi, de La bohème. Te Kanawa destacada además en las heroínas más líricas de Richard Strauss y en ciertos papeles de Verdi. En 1979 fue Donna Elvira en la película Don Giovanni sobre la ópera de Mozart. En 1982 cantó su única Tosca, y agregó a su repertorio Elizabeth de Valois. Destacó como intérprete de comedia musical en versión de concierto y de crossover. Retirada del escenario operístico en 2004, ha seguido actuando esporádicamente en conciertos, pasando la mayor parte de su tiempo en su residencia en Nueva Zelanda. Entre los honores recibidos ha sido nombrada Dame Commander de la Orden del Imperio Británico [1982], Orden de Australia [1990] y Orden de Nueva Zelanda [1995].

 En este programa, titulado Mi mundo de la ópera, Dame Kiri Te Kanawa introduce una selección personal de sus escenas de ópera favoritas, compartiendo con los espectadores sus recuerdos de actuaciones memorables del mundo de la ópera. Incluye extractos de: The Royal Opera House, London: Der Rosenkavalier, Las Condes de Hoffmann, Don Carlo, La Bohème, Die Fledermaus; Del Teatro alla Scala, Milano: Ernani, Andrea Chénier, Nabucco; desde la Arena di Verona: Otello; y del Festival de Glyndebourne: La Cenerentola, Orfeo ed Euridice.

Sinopsis:

No siempre se puede disfrutar a un artista hablando sobre su propia carrera y, sobre todo, seleccionando fragmentos de actuaciones a lo largo de su carrera que considera fundamentales. Una especie de maleta de viaje con sus grandes éxitos, que podrá descubrir en la propia voz de la soprano Kiri Te Kanawa, que los comentas para usted.