Estos dos magníficos artistas lideran a la extraordinaria Orquesta del Concertgebouw de Amsterdam en este programa dedicado a Beethoven y Rimsky–Korsakov.

 La obra central del programa es el Concierto para piano n.º 5 en Mi bemol mayor, Op. 73, conocido popularmente como Emperador. Fue compuesto entre 1809 y 1811 en Viena y está dedicado a Rodolfo de Austria, protector y pupilo de Beethoven. Fue estrenado el 28 de noviembre de 1811 en la Gewandhaus de Leipzig. En 1812 Carl Czerny, alumno del compositor, estrenó la obra en Viena. Es un concierto estructurado en tres movimientos, con la habitual plantilla orquestal del momento. Se trata de su último concierto para piano y también del más conocido. Es una obra madura en la que se aprecian importantes innovaciones románticas. Pertenece a su período medio, una fase de crisis en que su creciente sordera le lleva a obras épicas y que reflejan su lucha interior. Formalmente dista poco de sus homónimos clásicos. Los dos últimos movimientos se interpretan sin solución de continuidad y, dada la gran longitud del primero, consigue crear la ilusión de dos partes iguales en duración. Se observa en él la inmensa capacidad de desarrollo del maestro: partiendo de motivos musicales sencillos era capaz de generar piezas musicales de gran tamaño y densidad.

 Scheherazade de Nikolai Rimsky-Korsakov (1844-1908), es una obra compuesta en 1888 y considerada la obra  más popular del compositor ruso. Está divida en cuatro movimientos basados en las cuatro historias que Rimsky-Korsakov seleccionó a partir de la famosa recopilación medieval que narra la historia del sultán Shahriar, quien tras haber sido traicionado por su primera esposa juró asesinar a cada una de las siguientes después de la primera noche de bodas. Sheherazade, hija del visir de Shahriar, mantiene su interés despierto con los relatos que le narra durante mil y una noches y logra que posponga su ejecución día tras día hasta que, finalmente, el sultán abandona su cruel propósito. La obra resulta una exquisita mixtura entre dos de las principales características de  la música rusa del momento: por un lado una orquestación que rebosa colorido y que es tratada de manera brillante; y por otro el gusto por temas orientalizantes, tan de moda  en la Rusia Imperial. En un comienzo los nombres de los cuatro movimientos se iban a reducir a indicaciones someras, aunque posteriormente cambió de idea y decidió asignar títulos que basaban en vagas descripciones de las historias, con el fin de no asociar de manera muy fuerte la música a un posible programa. Finalmente decidió eliminar los nombres y mantener únicamente las indicaciones de tempo y carácter, aunque posteriormente se han recuperado los nombres originales. La obra utiliza de manera  consciente algunos motivos que  son utilizados para representar a personajes concretos a lo  largo de la misma.

Sinopsis:

Puro deleite de la mano del pianista Yefim Bronfman y la Orquesta del Concertgebouw de Amsterdam, bajo la dirección de Andris Nelsons. Interpretan tres excepcionales obras del repertorio de Ludwig van Beethoven y Nikolai Rimsky-Korsakov, que incluyen el magistral Concierto para piano n.º 5, Emperador, del autor alemán, y Scheherazade Op. 35 del ruso.