Un dúo absolutamente único para interpretar una de las grandes obras de cámara del magnífico compositor alemán.

Felix Mendelssohn-Bartholdy (1809-1847), compositor alemán, es uno de los prodigios más dotados y versátiles de su tiempo, situándose en la vanguardia de la música alemana durante los años 1830 y 1840 como director de orquesta, pianista, organista y, sobre todo, compositor. Su estilo musical, completamente desarrollado antes de cumplir los veinte años, se basó en una variedad de influencias, incluyendo el complejo contrapunto cromático de Johann Sebastian Bach, la claridad formal y gracia de Wolfgang Amadeus Mozart y la fuerza dramática de Ludwig van Beethoven y Carl Maria von Weber. El resurgimiento de Mendelssohn en el primer rango de los compositores alemanes del siglo XIX, coincidió con los esfuerzos de los historiógrafos musicales por desarrollar el concepto de una dialéctica clásico-romántica en la música de los siglos XVIII y XIX. En gran medida, su música refleja una tensión fundamental entre el Clasicismo y el Romanticismo en la generación de compositores alemanes después de Beethoven, que supo llevar a cabo en mucho de los grandes géneros del momento, especialmente en la música puramente instrumental, además de en el tratamiento vocal, sobremanera en la escritura coral.

 Siendo un niño Mendelssohn ya demostraba ser un prodigio al piano y el violín. Junto con su hermana Fanny –otro prodigio musical– el joven Felix fue a Paris a estudiar la obra de Mozart y Bach, los dos compositores que tuvieron una mayor y más duradera influencia en él. En muchas de sus obras se muestra su inclinación por la lógica clásica, la forma y la elegancia sobre las herramientas más habituales del período romántico. Mendelssohn compuso tres sonatas para violín a lo largo de ocho años. La compuesta en Fa mayor [Op. 4], es la última de las tres, escrita en el verano de 1838, cuando Mendelssohn vivía una feliz etapa con su esposa y su reciente hijo. Durante ese verano tuvo tiempo de dedicar su atención a la música de cámara. Esta sonata de violín en Fa mayor es una obra extremadamente ambiciosa, parecida a un concierto para ambos instrumentos, al tiempo que permanece fiel a la forma. El resultado es coherente y estimulante.

 Está interpretada por dos de las grandes figuras de las últimas décadas. André Previn es pianista, director y compositor estadounidense de origen alemán, formado en los conservatorios de Berlín y París. Comenzó su carrera musical como pianista de jazz y pasó más tarde a componer bandas sonoras en Hollywood. Después desarrolló una intensa labor en la Metro Goldwyn y en otros estudios. Recibió cuatro Oscar de la Academia por sus bandas sonoras. A la par se convirtió en un pianista notable de música clásica y de jazz, a la vez que comenzaba a dirigir. Su debut como director se produjo en 1963, de la mano de la orquesta Sinfónica de St. Louis. Cinco años después fue nombrado director titular de la Sinfónica de Londres. Mantuvo estrechos lazos con Estados Unidos y dirigió la Sinfónica de Houston a finales de la década de 1960 y la Filarmónica de Pittsburgh entre 1976 y 1985. En 1986 fue nombrado director de la Filarmónica de Los Angeles, en 1985 director musical de la Royal Philarmonic Orchestra y más tarde director titular de la misma. AnneSophie Mutter, por su parte, se dio a conocer a la edad de 13 años de la mano de Herbert von Karajan. Es una artista del máximo nivel mundial, que ha tocado y grabado con los mejores directores y las mejores orquestas de los últimos treinta años. A pesar de su temprano éxito ha sabido desarrollar una carrera en la que ha ido poniéndose metas artísticas y retos personales cada vez más exigentes. Su discografía está plagada de magníficas versiones de las grandes obras del repertorio, desde Mozart hasta compositores del siglo XX, siendo su repertorio central el de los compositores más importantes del siglo XIX, legando versiones referenciales de las obras de Beethoven, Brahms, Mendelssohn, Schumann, Schubert o Tchaikovsky.

Sinopsis:

Dos generaciones de grandes intérpretes se une en este magnífico recital, para interpretar una magnífica obra camerística de Felix Mendelssohn. Les invitamos a deleitarse con la el talento puro de Anne-Sophie Mutter y André Previn en este breve concierto que les dejará con la boca abierta. Un lujo a su alcance como nunca antes ha visto.