Uno de los grandes títulos de la ópera rusa, en una excepcional producción de la Ópera Estatal de Berlín y dirección de Daniel Barenboim.
La novia del zar [Tsárskaya nevesta] es una ópera en cuatro actos compuesta por Nikolai Rimski-Korsakov (1844-1908) sobre libreto en ruso de Ilia Fiodorovich Tiumenev, basado en el drama del mismo nombre de Liev Aleksandrovich Mei. El texto de Mei le fue sugerido por primera vez al compositor como un asunto propio para ópera en 1868, por Mili Balakirev. El también compositor ruso Aleksandr Borodin llegó en una ocasión a barajar la posibilidad de componerla. Rimsky-Korsakov tenía en mente ya en 1891 el trabajar de manera seria sobre la historia, aunque no sería hasta 1898 que lo hizo finalmente. La primera representación de la ópera tuvo lugar el 22 de octubre de 1899 en el Teatro Solodovnikov de Moscú. San Petersburgo tuvo que esperar dos años para ver el estreno de la ópera, en el Teatro Mariinski. Otra representación notable fue en el Teatro Bolshoi de Moscú. Años después, en 1966, se realizó una versión filmada, bajo la dirección de Vladimir Gorikker. El propio Rimsky-Korsakov dijo que con ella pretendía una reacción contra las ideas de Richard Wagner, además de crear una partitura en el estilo de la cantilena par excellence. La novia del zar no forma parte del repertorio operístico estándar en Occidente, pero sí en Rusia. En las estadísticas de Operabase aparece la n.º 124 de las óperas representadas en 2005-2010, siendo la 8.ª en Rusia y la primera de su autor, con 26 representaciones en el período.
Se trata de una ópera de enorme belleza melódica, con uso muy interesante de algunas melodías populares de su tierra. Es además un notable ejercicio de veracidad operística, con pasajes en los que el canto está al servicio de una poderosa idea expresiva cargada de sentido trágico, no al del lucimiento de los cantantes. Además, la mezcla entre el sabor folclórico y el refinamiento de la música académica ofrece un enorme atractivo, a lo que hay que sumar las excepcionales dotes de orquestador que siempre destacan en la figura de Rimsky-Korsakov. Defiende Barenboim que la dificultad de la ópera rusa estriba precisamente en su eclecticismo, no suena a ópera alemana, francesa o italiana, sino que incorpora elementos de las tres, y los mezcla con influencias de la música popular rusa. Quizá es por ello que, además del siempre complicado tema del ruso para el canto, no sean muchos los teatros, cantantes y directores que se atreven con ella fuera de su hábitat natural. A pesar de ello, de vez en cuando emergen visiones ajenas al mundo al menos parcialmente, que llevan títulos tan magníficos como este a todos los rincones del planeta.
La acción se desarrolla en 1572. Presenta la sociedad del Zarato ruso, dominada por el zar y los cortesanos que lo rodean, con un poder omnímodo sobre sus súbditos. Se basa en el tercer matrimonio del zar Iván el Terrible con Maria Sobakina, pero se aparta bastante de la realidad históricamente acreditada. Griaznoi ha raptado a la joven Liubasha, pero luego se enamora de Marfa, prometida de Lykov. Griaznoi acude a un mago para que le ayude en la conquista con un filtro de amor. Liubasha quiere que el mago le dé, en su lugar, un veneno que la vaya matando poco a poco. Iván el Terrible quiere casarse con Marfa, pero esta muere. Cuando al final Griaznoi descubre lo ocurrido, mata a Liubasha. La guardia del zar lo arresta.
Sinopsis:
La novia del zar es una de las óperas fundamentales en el repertorio lírico ruso, además del título para la escena más destacado de Nikolai Rimsky-Korsakov. Le invitamos a descubrirlo en esta fascinante producción de la Ópera Estatal de Berlín, que cuenta con las voces solistas de Anatoli Kotscherga, Olga Peretyatko, Johannes Martin Kränzle, Pavel Černoch, Anita Rachvelishvili, Anna Tomowa-Sintow, Anna Lapkovskaja, Carola Höhn, Tobias Schabel y Stephan Rügamer. Les acompañan las Orquesta Estatal de Berlín y la batuta de Daniel Barenboim.