Una de las óperas menos conocidas del operista italiano, pero de gran calidad, que le ofrecemos en las voces de un trío protagonista de auténtico lujo.

Anna Bolena es una tragedia lírica en dos actos con música de Gaetano Donizetti (17971848) y libreto en italiano de Felice Romani, basada en Enrico VIII ossia Anna Bolena, de Ippolito Pindemonte, y Anna Bolena, de Alessandro Pepoli, ambas sobre la vida de la segunda esposa del rey Enrique VIII de Inglaterra. Fue estrenada en el Teatro Carcano de Milano, el 26 de diciembre de 1830. El dúo Sul suo capo aggravi un Dio entre Anna [soprano] y Giovanna Seymour [mezzosoprano] está considerado uno de los mejores de todo el repertorio operístico. Esta ópera forma parte de una serie de óperas de Donizetti que tratan del período Tudor en la historia inglesa, que incluye Roberto Devereux, Maria Stuarda e Il castello di Kenilworth. Los principales papeles femeninos de las óperas Anna Bolena, Maria Stuarda y Roberto Devereux son a menudo conocidos como las Tres Reinas de Donizetti.
La ópera fue escasamente representada entre la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX, cayendo después en el olvido. Anna Bolena no se representó con frecuencia hasta después de la Segunda Guerra Mundial. Su retorno al escenario marcó un gran triunfo para Maria Callas junto a la mezzosoprano Giulietta Simionato en abril de 1957, en La Scala. A partir de Callas la obra siguió representándose. Otras intérpretes que destacaron en el papel de Anna han sido Leyla Gencer, Montserrat Caballé, Renata Scotto, Edita Gruberová, Mariella Devia y Anna Netrebko. Esta ópera se representa poco; en las estadísticas de Operabase aparece la n.º 221 de las óperas representadas en 2005-2010, siendo la 64.ª en Italia y la undécima de Donizetti, con 12 representaciones en el período. Hacia finales de la década de los años veinte del siglo XIX, Donizetti, imbuido por el nuevo estilo romántico, empieza a introducir una serie de elementos distintos en sus obras, que lo acercan a los postulados del nuevo movimiento. Evolución que también en estos momentos está llevando a cabo su rival Vicenzo Bellini de modo independiente. Ejemplo de este periodo de transición pueden ser las obras Albor di Granata [1826], Gemma di Vergy [1827], Elisabetta al castello di Kenilworth [1829] o Anna Bolena. En todas estas óperas se pueden observar nuevos elementos relacionados con el sentimentalismo romántico, con los temas históricos o con las nuevas formas en lo estrictamente musical; no obstante aún se pueden observar algunos elementos relacionados directamente con la ópera bufa y con el bel canto que, influidos por Rossini, sigue arrastrando en su producción. La ópera pertenece a una etapa en donde los elementos románticos priman sobremanera. Donizetti, cada vez más alejado de la ópera bufa, se adentra en un tema de ambientación medieval muy al gusto de ese movimiento. Junto a este tema medieval – en este momento la definición de los períodos históricos era aún confusa– el desarrollo de unos amores reales –a los que la censura italiana es transigente ya que se trata de un rey cismático– ahondan en la idea romántica junto con los sentimientos que se acercan a la locura de la protagonista y una ambientación escénica muy próxima a lo gótico.
Sinopsis:
Como todos los operistas, Gaetano Donizetti tiene algunas óperas que no son tan conocidas en su producción. Anna Bolena es una de ellas, por eso redescubrirla siempre es un placer, especialmente cuando viene servida en las voces protagonistas de Anna Netrebko, Elīna Garanča e Ildebrando d’Arcangelo, a las que se unen Francesco Meli, Elisabeth Kulman, Peter Jelosits y Dan Paul Dumitrescu. Les acompañan la Orquesta y Coro de la Ópera Estatal de Viena, bajo la dirección de Evelino Pidò.